Precauciones a considerar sobre los préstamos rápidos, según Consumur

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Los préstamos rápidos suelen presentarse como una alternativa confiable y accesible de financiación inmediata. Sin embargo, la solicitud de este tipo de producto financiero suele llevar consigo algunos riesgos importantes que debes considerar, como la letra pequeña del contrato y las penalizaciones en caso de mora. La postura de la Asociación de Consumidores y Usuarios en Red (Consumur) es clara al respecto: es recomendable moderar el consumo y prestar atención a todos los detalles del crédito rápido en cuestión para evaluar los intereses y evitar la imposición de tasas abusivas.

¿Quieres saber qué tan peligroso es solicitar este tipo de financiación? A continuación, te lo contamos.

¿Los préstamos rápidos son peligrosos?

En primer lugar, es importante aclarar que los préstamos rápidos representan una excelente opción cuando tenemos algún imprevisto o situación que deseamos resolver al instante, pero no contamos con los recursos suficientes.

Si cuentas con el nivel de solvencia adecuado, tienes consciencia de la letra pequeña del contrato y compras con moderación, ningún préstamo debería ser peligroso. Evidentemente, hay una realidad, es que algunas empresas crediticias inescrupulosas apelan a la poca atención que muchos clientes le dan al detalle e incluyen una serie de comisiones o cobros ocultos.

Como en cualquier sector, existen empresas abusivas y empresas transparentes. El cliente deberá evaluar con detenimiento cada propuesta a fin de encontrar su mejor opción, siempre asegurándose de poder devolver el préstamo.

Riesgos de los préstamos rápidos

En las próximas líneas, encontrarás algunos de los consejos de Consumur y los expertos en finanzas sobre los aspectos a considerar antes de solicitar cualquier financiación a través de Internet:

Penalizaciones

Solicitar préstamos rápidos es muy fácil, no solo porque es un proceso 100% online, sino también porque la documentación que debemos presentar es muy poca comparada con un préstamo bancario.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Si incurres en algún retraso con los pagos es probable que los intereses aplicados se incrementen hasta en un 50 por ciento, sumado a la tasa de penalización, que suele variar según la entidad.

La letra pequeña del contrato

Algunas entidades crediticias no son del todo transparentes, e incluyen cláusulas confusas y expansivas que pueden incrementar abrumadoramente la expectativa de pago final del cliente. Por esta razón, se recomienda leer detenidamente el contrato y cualquier letra pequeña. En muchos casos, no está de más solicitar la opinión de un profesional.

Intereses excesivos

Si tu propósito es conseguir un crédito rápido para financiar proyectos, viajar, resolver imprevistos e incluso ir de compras, puedes cumplir tu objetivo fácilmente. No obstante, una particularidad de algunos préstamos de bajo importe es el tipo de interés, el cual suele ser elevado debido al corto plazo de devolución. Permítete analizar cuál es la tasa más favorable.

Aval en riesgo

Aunque algunas empresas crediticias no piden nómina para emitir financiaciones, ciertas entidades solicitan avales, como el coche o la vivienda, para “respaldar” el préstamo en caso de una posible situación de impago. Sin embargo, te recomendamos tener cuidado con cualquier cláusula abusiva que pueden llevarte a perder tus bienes.

Consejos de los expertos para ahorrar

Ante la recomendación de moderar el consumo ofrecida por Consumur, hemos preparado algunos consejos para ayudarte ahorrar:

  • No solicites préstamos rápidos que no estás seguro de poder pagar. Quizá no sea el primer consejo que esperabas en la lista, pero es probable que te permita ahorrar muchos problemas. Si tu solvencia no está en su mejor momento, aléjate de cualquier opción de financiación.
  • Reduce costes y procura ajustarlos a tu nivel de ingresos. Si tienes la posibilidad de hacerlo, crea un “colchón” financiero o caja de ahorros personal.
  • Compara tus ingresos y egresos mensuales. La diferencia entre ambas cantidades es el dinero que te da solvencia. Queda de tu parte revisar si dicha solvencia es suficiente para pedir un crédito rápido o asumir cualquier gasto o compra.
  • Reduce los gastos fijos. Esto suele ser mucho más fácil de hacer con los alimentos, especialmente con los precocidos. Elige alimentos naturales y ahorra dinero.
  • Si deseas el préstamo para comprar o viajar, asegúrate de evaluar de qué forma se incrementarán tus gastos fijos y si realmente es necesario comprar ese producto o servicio.
  • Evalúa las tasas de interés de cualquier producto financiero que adquieras.
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