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J. FEDERICO MTNEZ. «Desde que ascendimos hemos cerrado el cupo de socios (180), no hemos dado de alta a nadie, por eso hemos estado quietos, porque no queríamos que entrara gente nueva que tuviera los mismos derechos. Ya nadie puede ser socio del Rayo Majadahonda, solo puede ser abonado. No va a venir nadie a quedarse con el club». Con estas palabras, el presidente Enrique Vedia, recién llegado de sus vacaciones en Perú, informaba en la segunda Asamblea que autorizó la conversión de la entidad en Sociedad Anónima Deportiva (SAD) que gracias a que no se había hecho una campaña de socios durante la temporada 2017-18 o durante el play off de ascenso, tal y como reclamaron algunos de ellos en vano, ahora solo podrán comprar acciones de la nueva SAD únicamente 180 personas.

 

Paco Cubo (Afar 4), en primer término, no quiso intervenir esta vez en la Asamblea

La revista «Palco 23» había informado que «los socios necesitan encontrar a inversores que aporten 3.246.203,55 euros durante los próximos nueve meses si quiere cumplir con los requerimientos de la Ley del Deporte», por lo que el secretario Casto Gallardo advirtió: «si no se suscriben al 100% las acciones, no podríamos convertirnos en SAD y automáticamente descenderíamos de categoría». Empezando a contar desde septiembre de 2018, que será la fecha en la que el Consejo Superior de Deportes (CSD) fije ese capital social mínimo, ello significaría que en mayo de 2019 habría que haber desembolsado el capital. Y si en esa fecha el equipo no hubiera conseguido los objetivos de permanencia en Segunda A al descenso deportivo a Segunda B se le uniría el descenso jurídico. Por contra, si en mayo de 2019 el equipo va bien, se necesitarían entonces los 3,2 millones de euros.

Zacarías Maíllo y Socorro Montes de Oca (PSOE) asistieron como socios

Casto Gallardo habló en la Asamblea de «un plazo de 6 meses desde que nos fijen el capital social mínimo» y defendió la conversión en SAD porque «es un imperativo legal convertirnos en Sociedad Anónima Deportiva (SAD) si queremos jugar en Segunda A, algo que afecta a todos los clubes excepto Real Madrid, FC Barcelona, Osasuna y At. Bilbao». Y aclaró que cuando en la anterior Asamblea dijo que cada socio tendría que pagar unos 18.000 para ser accionista (algo que fue replicado airadamente entonces por el ex tesorero Vicente Alvarez), en realidad quería decir que «tenemos que dividir el capital social (unos 3,5 millones de euros) entre todos los socios que somos (unos 180 socios). Las acciones tendrán un valor nominal de 100, 200 o 1.000 €, pero si en una primera vuelta no se cubre, en una segunda fase aquellos que hayan suscrito podrán engancharse otra vez. Y en una tercera fase ya habría que cubrirlo completo porque si no se suscribe al 100% no podríamos convertirnos en SAD y automáticamente descenderíamos de categoría».

Iriondo votó en la Asamblea: detrás, Vicente Alvarez

La Asamblea registró la posición crítica del ex tesorero Vicente Alvarez, un socio que posee carácter histórico por su edad: «No merece la pena (este proceso de conversión a SAD), no veo a la gente preparada, al pueblo, a todos, la conversión es una cosa de locos», expresó. El vicepresidente Ignacio Acha reconoció que en efecto había riesgos porque de hecho «el Salamanca ha desaparecido», en alusión al equipo que ahora coordina deportivamente el ex director deportiva del Rayo Majadahonda, José María Movilla, pasando a llamarse «Salmantino». Según el diario AS, «el club ya ahogado por las deudas entró en concurso de acreedores y se vio abocado a la desaparición en junio de 2013 con 23 millones de euros de deuda».

Movilla en el Salmantino

«El antiguo dueño de la entidad, José María Hidalgo (Air Europa), compró ese verano los derechos federativos del Salamanca para fundar el Salamanca Athletic pero la RFEF finalmente no inscribió al equipo debido no poder cumplir en plazo de ley de SAD. El Salamanca fue también víctima de la nueva ley de la RFEF de ese año 2013, que obliga a que si un club se quería refundar, el club de nueva creación tenía que asumir la deuda del club que dejaba de competir. El Salmantino, que recogió el guante del fútbol en la ciudad, ha comprado la marca, el himno y los trofeos de la antigua UD Salamanca y su intención es que vuelva a denominarse así», señala el periodista Pablo M. Fuentenebro.

Majadahonda Magazin