
MANU RAMOS. Gracias a las investigaciones de la Guardia Civil de Tráfico y de los periodistas que cubren el suceso, la tragedia ocurrida a las 6.18 horas de la madrugada del sábado al domingo 1 de septiembre (2024) en la A-6 Carretera de la Coruña comienza a esclarecerse. El joven que conducía el Volkswagen Taigo de color negro, que tenía solo 1 año de antigüedad y por lo tanto se considera que era un conductor novel, se equivocó y se metió en la A-6 en dirección a Villalba por los tres carriles que circulan hacia Madrid. Lo hizo además por la vía de máxima velocidad, por lo que el impacto debió ser impresionante. A las 6.08 se registra una llamada a Guardia Civil de un vehículo que alerta del grave error o distracción del joven conductor, que murió en el acto y tenía 25 años. Residía en la sierra de Madrid e iba con otro joven de 28 años como copiloto, resultando este herido muy grave con traumatismo craneo-encefálico. La Guardia Civil quiere tomarle declaración, aunque está hospitalizado en el Puerta de Hierro de Majadahonda. La clave está en este párrafo que escribe «El Mundo»: «Los amigos del causante del accidente mortal explicaron a los agentes que habían estado pasando toda la noche en las fiestas de Pozuelo y que de camino a casa dejaron a otro colega en su domicilio. No entienden como se pudo despistar y meterse en sentido contrario por la A-6. Los agentes de Tráfico de la Guardia Civil están revisando las cámaras de seguridad de Tráfico para averiguar como entró el Taigo en la A-6 y a qué altura. Podría haber accedido entre Las Rozas y Majadahonda por algún acceso. De momento, no se sabe todavía si el conductor del Taigo había bebido y se está a la espera de tomar declaración a su acompañante para averiguar si sufrieron alguna distracción a la hora de entrar en la A-6″.









