
MANU RAMOS. (Majadahonda, 7 de julio de 2026). La noche del 30 de mayo de 2026, en la calle Miguel Hernández de Majadahonda, se produjo un gravísimo suceso: una carrera ilegal de coches entre jóvenes mayores de edad que iban borrachos, 2 chicos y 2 chicas, terminó. en un accidente. A la altura de la Urbanización Delta, al lado del popular bar «Sol y Aire», los dos automóviles perdieron el control y un Seat Ibiza chocó contra un coche aparcado, catalpuntándolo contra otro vehículo estacionado y produciéndole daños severos por delante y detrás del vehículo KIA, propiedad de una conocida vecina de Majadahonda residente en esta misma urbanización. Debido al fuerte impacto sufrido, los peritos declararon al vehículo siniestro total y la propietaria ahora está pendiente de la indemnización por perder el coche, lo que le ha causado además daños y perjuicios colaterales. Ahora la víctima se enfrenta además a un segundo problema: al existir un delito grave de seguridad vial y por los daños colaterales que han causado los 2 conductores ebrios, debe existir una resolución judicial que determine la indemnización –con los correspondientes intereses, que en materia judicial «no podrá ser inferior» a un 20% si transcurren 2 años, que es lo habitual– ya que el seguro obligatorio debe hacerse cargo del accidente.









