
ALBERTO PAZOS. Un Navalcarnero muy intenso consigue aguantar el 0 a 0 frente a un Rayo Majadahonda que lo intentó hasta al final pero que fue incapaz de penetrar la dura defensa del «autobús» visitante. El equipo majariego se medía este sábado 29 de noviembre de 2025 ante un Navalcarnero que venía en su mejor dinámica desde el inicio liguero tras ganar 4 a 1 al Tenerife B. El «rayito» por su parte llegaba con ganas de alargar su racha de 6 victorias consecutivas, algo que por desgracia no pudo conseguir, aunque mantiene la racha de imbatibilidad en liga 2 meses y 8 partidos, concretamente desde el 5 de octubre. En este partido, sin embargo, la delantera se atascó y la velocidad del juego no fue tan rápida, confiada en que el gol llegaría tras un dominio sobre todo del esférico aunque no tanto de las oportunidades en la primera mitad: durante los primeros instantes el Rayo Majadahonda, como siempre, trató de dominar el balón, sin embargo, el Navalcarnero impuso una gran presión tanto en el medio del campo como tras pérdida de balón, lo que impidió a los majariegos sentirse cómodos en el terreno de juego. La primera ocasión del partido (15´) llegó tras una gran jugada rayista en la que Plomer envió un balón hacia dentro del área a Ilies que abrió hacia la banda derecha, en donde Iñigo se encontraba completamente solo delante del guardameta. Sin embargo, el disparo de Iñigo, a escasos metros de la portería rival, fue detenido por Dani Simón con la mismísima cara. El Navalcarnero apretó y 3 minutos después de la gran ocasión local respondió con un cabezazo de Álvarez que se marchó desviado. Más tarde, el Rayo Majadahonda dispuso de otra oportunidad, en este caso tras un centro desde la izquierda que Ilies no remató por poco. No obstante, la posibilidad de marcar más clara la tuvo el Naval, en el 38, tras un saque de esquina que remataba Miguel García cayéndole el balón a Javi Bueno que, a un metro de la portería, fue incapaz de marcar el primero. No ocurriría nada más y los 2 conjuntos se marcharon a los vestuarios con la sensación de poder ir delante en el marcador.









