
ANGEL ALONSO. Muchas gracias, especialmente por la generosidad de darme la palabra para poder decir adiós. Decía Serrat que todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar… y alguno creía que lo único que no pasaba por Majadahonda era Angel Alonso, a pesar de haberlo hecho ya en una ocasión anterior. Y ahora ha vuelto a llegar ese momento de pasar y de dejar paso. Siempre he pensado que la vida son etapas y hay que saber cuándo abrirlas y cuándo cerrarlas, saber escuchar esa voz interior que siempre te dice “hasta aquí”, “ahora”. Yo he tenido la inmensa fortuna de que mi partido confiase en mi para integrar 2 listas electorales con opciones de representar a los ciudadanos en las dos, como así ha sido el caso, y ha llegado el momento de decir adiós en este Ayuntamiento para centrarme en servir a los madrileños, y por tanto a los majariegos, desde la Asamblea de Madrid. Pero no quería hacerlo sin dar las gracias a tantas personas que me han ayudado tanto en mi paso por este Ayuntamiento. A muchas personas, como es lógico después de 16 años de servicio en 2 etapas.


MARIANA BENITO. Todo contrato es de obligado cumplimiento en el momento en el que es aceptado y firmado por las partes. No cumplir con lo que en él se establece tiene unas consecuencias, legales y económicas, importantes para quien no cumple con su compromiso. En un contrato de servicios, en el que no hay nada tangible o físico, parece más complicado demostrar que alguien no ha realizado su trabajo, pero las consecuencias son, como en cualquier otro, recaen en quien ha faltado a su palabra. Es prioritario, ante todo, tener claro qué es un contrato de servicios y así, entonces, saber cómo actuar ante su incumplimiento, como por ejemplo, poner una demanda.