
MARIANA BENITO. «Ver el último estreno del que todo el mundo habla o disfrutar de la última película de tu superhéroe favorito son algunas de las razones por las que solemos ir al cine. Para la mayoría de nosotros, ir al cine, comer palomitas y tomar un refresco es algo común. Nada fuera de lo normal. Sin embargo, no todos corren la misma suerte. Para las personas que tienen un Trastorno del Espectro Autista (TEA), ir a ver una película puede llegar a ser algo muy complicado. Irene Morán, fundadora de VenTEA, una iniciativa que promueve actividades de ocio adaptadas a las necesidades que puedan tener las personas con TEA, puso en marcha en 2017 un proyecto de cine inclusivo para que todas las personas que están en el espectro autista pudieran acudir al cine como cualquier otra persona. «Todo empezó en los Cines Zoco del municipio madrileño de Majadahonda, donde se organizaba un domingo al mes la sesión VenTEAlcine. Ahora, 6 años después, ya van 111 sesiones adaptadas en 17 salas de 15 ciudades españolas», recuerda Bienvenido Chen, periodista que ha publicado este 27 de julio (2023) un reportaje sobre esta materia en «El Español».









