
ENRIQUE OCTAVIO. “Gracias Rayo Majadahonda. Orgulloso de mis jugadores, cuerpo técnico y afición. ¡Ya tocaba!. Ahora a seguir más aún”. Con estas palabras, el entrenador del Juvenil A de División de Honor, Rafa Casado, valoraba la primera victoria en liga del equipo y su salida del “hoyo” que significaba la posición de “farolillo rojo” como último de la clasificación. Fue precisamente un gol de Hoyos en el minuto 88 y sobre la campana el que salvó al equipo de la quema que hubiera significado el empate y permanecer como colista. Era un partido de urgencias, donde el Rayo Majadahonda necesitaba los 3 puntos y fue a por ellos con más ganas que su rival, sacrificando para ello el buen juego en muchas fases del partido, aunque en otras brillaron sus habituales combinaciones que tanto distinguen el estilo del club. Y es que no era un partido para alardes ni preciosismos, aunque fueran precisamente los de Hoyos, que estrelló un balón al palo tras una lujuriosa jugada de regates y quiebros imposibles tan habituales en él, los que le dieran finalmente la victoria al equipo local. Y fue justa, por ese pelín de más intensidad y ambición que sus adversarios, que también tuvieron sus oportunidades para empatar e incluso ganar el partido.









