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Un gol de Portilla en el minuto 75 tras gran jugada por la izquierda de De Pedro y astuta dejada de Alex dio el triunfo al Rayo Majadahonda frente al histórico Sestao, que visitaba el Cerro del Espino sin conocer la derrota. Venían los de la margen izquierda del Nervión vírgenes en derrotas con 4 empates y 1 victoria y aunque el asfixiante calor majariego de 30º al final les achicharró, lo hizo menos de lo que se esperaba: los minutos últimos fueron agónicos, con el equipo vasco jugando con solo 10 futbolistas pero volcado en el área rayista y el balón merodeando constantemente el área chica. Sin embargo, los de Antonio Iriondo pudieron dormir el partido con su posesión bastante minutos del último cuarto, que fue el único que mantuvo con el marcador favorable. Y lo hicieron con el público aguantando la respiración, pero sorprendido por la eficacia. Antes, y tras una primera parte muy igualada, la grada aplaudió las ya clásicas jugadas majariegas de control y pase, deleitando a los espectadores si atendemos a la sonoridad y número de aplausos y a sus comentarios en las redes sociales.


Buena entrada en el Cerro del Espino, satisfacción en la hinchada local por los 3 puntos y el buen juego, exquisita afición del Sestao y elogios a su rival del entrenador del Rayo Majadahonda, Antonio Iriondo: “A consecuencia de saber sufrir hemos conseguido los 3 puntos. El equipo está haciendo buen juego y cuando toca sufrir hemos demostrado que también el equipo tiene compromiso. Han sido dos partes muy similares con un partido marcado por el tremendo calor que hacía. El equipo se ha vaciado al máximo y quizás al partido le ha faltado esa chispa de ritmo que gusta verse en el campo. Pero había que ponerse ahí abajo con ese calor tremendo”.



Majadahonda acoge desde este jueves 24 de septiembre hasta el próximo 13 de octubre una muestra en la que se expone la carpeta de grabados «suite Diurnes» elaborada en 1962 fruto de la colaboración entre el pintor Pablo Picasso y el fotógrafo André Villers. En concreto, la exposición está compuesta por 30 litografías que ilustran los textos del poeta Jacques Prévert. La colaboración entre Picasso y Villers ha dado lugar a instantáneas en las que se combinan las técnicas fotográficas con la superposición y aplicación de «découpage» -recortes de papel- para la creación de unos grabados que recrean todo el imaginario de la mitología picassiana. La exposición permanecerá abierta en la Casa de la Cultura Carmen Conde de Majadahonda, de lunes a viernes de 10 a 14 horas y de 17 a 21 horas, y los sábados de 10 a 13.30 de la tarde y desde las 17.00 a las 20.00 horas.