
La abstención de Ciudadanos (C´s) ha permitido la reelección de Narciso de Foxá (PP) como alcalde de Majadahonda y, hasta los tradicionales 100 primeros días de gestión, solo cabe felicitarle por ello. Es una norma de “fair play” que va arraigando entre nuestros modernos hábitos democráticos. Los majariegos decidieron en las urnas que el Partido Popular perdiera la mayoría absoluta pero permaneciera como el más votado (11). Y que las formaciones más moderadas –C´s (6) y en menor medida Centristas (1)– condicionaran con 7 actas su acción de Gobierno, tanto como las fuerzas más críticas (PSOE (3), Somos (3) e IU (1), que alcanzaron también entre todas 7 concejales. Grosso modo, ese 11-7-7, con variantes internas, es lo que marcará la legislatura. Era lógico que con esa composición en las urnas, la balanza se inclinase hacia donde lo ha hecho.









