
«Días antes del crimen noté que Bruno estaba al borde de sufrir un nuevo ataque psicótico». Quien así habla es la lucense Yolanda Vega, la madre del ya conocido como descuartizador de La Sacedilla en Majadahonda. Se trata de una mujer hundida, desorientada tras trascender a los medios que su hijo Bruno Hernández, al que no ve desde noviembre, pudo cometer el crimen de la mujer argentina que vivía de alquiler en el chalé de Majadahonda, propiedad de una tía paterna de Bruno, Lidia, también desaparecida. La exclusiva de sus declaraciones la ha logrado «La Voz de Galicia» y por su interés las reproducimos:








