
EDMUNDO BAL. *Político y abogado del Estado, miembro del Congreso de los Diputados en representación de Madrid por Ciudadanos, partido del que fue portavoz nacional. «Carta de un afiliado». Recuerdo como si fuera ayer el día que debuté en la tarima de un acto político. Fue en Majadahonda, una mañana soleada de marzo de 2019. Aquel evento iba a servir para presentarme ante los afiliados del que ya era mi partido. En las últimas semanas mi vida profesional había dado un vuelco y de repente me encontraba en plena precampaña electoral viviéndola no desde la grada, sino desde el terreno de juego. No desde la barrera, sino desde el albero. Lo hacía plenamente convencido de que ese era el lugar que el destino había reservado para que siguiera ejerciendo mi vocación: el servicio público. Tenía muy claro que, pasara lo que pasara, mi obligación era derrochar hasta la última gota de sudor por este proyecto. Y lo haría allí donde el partido decidiera que pudiera ser más útil. Venía a servir, no a servirme. Por mi parte no iba a quedar: lo iba a dar todo y lo iba a hacer hasta el último minuto de juego.









