
MILAGROS MARTÍN-LUNAS. El currículo de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid está repleto de zambombazos informativos, «Mask Singer» (Antena 3 TV) fue uno más. Pasen y lean. Confieso que desde que leí que Esperanza Aguirre era una de las participantes en «Bake off Celebrity» (Amazon TV) junto a Esty Quesada, alias «Soy una pringada», andaba ansiosa, con ganas de ver cómo se desenvuelve la ex presidenta de la Comunidad de Madrid entre harinas, azúcares, fogones y, sobre todo, loca por escuchar esas conversaciones entre la irreverente y descarada youtuber de Baracaldo frente a la súper mega pija Grande de España y condesa consorte de Bornos. Sigo esperando. Lo de anoche fue un aperitivo de lo que seguro se nos viene encima. Más que nada, porque dejando atrás temas de política (no me corresponde a mí valorar esos asuntos, aunque por supuesto tengo mis ideas), Esperanza Aguirre es un animal mediático, le pese a quien le pese. Recuerdo como si fuera ayer la inauguración de un centro comercial en Majadahonda, la entrada de la presidenta en Primark, la incredulidad que rezumaba de su rostro al ver los precios. Ella, que está acostumbrada a los comercios del barrio de Salamanca, no pudo evitarlo. Todo le parecía tirado de precio. Acababa de ser abuela, sacó el móvil, llamó a su nuera, le envió fotos y se fue de allí con unos cuantos modelitos de bebé.









