
MANU RAMOS. (3 de noviembre de 2024). «Vamos a organizar un pequeño acto homenaje a los fallecidos desde Guardia Civil Majadahonda en concurso con el Ayuntamiento. Incluirá una misa en Santa Catalina en horario de tarde. Si podéis comentar algo en redes sociales locales, lo vamos a hacer extensible a los guardias civiles fallecidos en el suceso de Valencia también. Será este lunes 4 de noviembre (2024) a las 19.00 horas, esperamos difusión por vuestra parte. ¡Gracias!». Con este emotivo mensaje, varios agentes de la benemérita en Majadahonda han convocado a los majariegos a un modesto homenaje por las víctimas de la riada de Valencia. Dos guardias civiles destinados en el puesto principal de Paiporta (Valencia) han fallecido como consecuencia de la «Dana» que afectó a esta provincia, según ha informado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). En el mismo mensaje, los guardias civiles informan asimismo de la muerte de la pareja de un teniente de esa unidad. El relato de la muerte del agente y de la pareja de otro es espeluznante: «Las dos personas fallecidas en el cuartel de Paiporta, un guardia civil y la novia del teniente adjunto, fueron sorprendidas por una fuerte crecida del agua y el derrumbamiento de un muro cuando trataban de sacar sus vehículos del garaje. Las víctimas quedaron atrapadas en pocos minutos y no pudieron salir ante la impotencia de otros guardias civiles que no podían entrar para rescatarlas. Fueron momentos de gran nerviosismo y tristeza en los que la tragedia podría haber sido todavía mayor. El teniente adjunto logró salir del garaje en el último momento tras nadar e incluso bucear hasta las escaleras de emergencia. Tiró del brazo de su novia en un intento desesperado de ponerla a salvo, pero la fuerza del agua los separó y solo él consiguió salir. Desde el cuartel llamaron de inmediato a los teléfonos de emergencia 112 (Centro de Coordinación de Emergencias) y 062 (Centro de Operaciones y Servicios de la Guardia Civil) para pedir auxilio, pero ningún equipo de rescate pudo llegar al cuartel», relata el periodista J. Martínez de «Las Provincias» de Valencia.









