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Cómo reclamar una deuda: qué hacer cuando alguien te debe dinero y no paga

Una factura que nunca se abona, un préstamo entre particulares que no se devuelve o un cliente que lleva meses prometiendo que pagará la próxima semana. Reclamar una deuda puede parecer sencillo hasta que las llamadas, mensajes y recordatorios dejan de funcionar. Llegado ese momento, surge la pregunta: ¿qué se puede hacer legalmente para recuperar el dinero?

En España existen diferentes mecanismos para reclamar una deuda, desde un requerimiento extrajudicial hasta acudir a los tribunales mediante un procedimiento monitorio o declarativo y, cuando existe un título que lo permite, solicitar posteriormente la ejecución. Elegir una vía u otra dependerá de las circunstancias, de la cantidad pendiente y, especialmente, de las pruebas disponibles.

El primer paso: demostrar que la deuda existe

Antes de iniciar una reclamación, es fundamental reunir toda la documentación disponible. Un contrato firmado constituye una prueba especialmente importante, pero no es la única forma de acreditar que alguien debe dinero.

Facturas, transferencias bancarias, recibos, presupuestos aceptados, correos electrónicos, conversaciones de WhatsApp o documentos en los que el propio deudor reconozca la cantidad pendiente pueden resultar relevantes.

Esto cobra especial importancia en los préstamos entre familiares, amigos o exparejas, donde es relativamente frecuente que se entregue dinero sin formalizar previamente un contrato. La inexistencia de un documento firmado no significa necesariamente que la cantidad no pueda reclamarse, pero puede hacer más difícil demostrar cuál fue el acuerdo entre las partes y que el dinero debía ser devuelto.

También conviene comprobar desde el principio cuánto tiempo ha transcurrido. Las acciones para reclamar deudas están sometidas a plazos de prescripción y estos pueden variar dependiendo de la naturaleza de la obligación.

Intentar cobrar antes de acudir a los tribunales

Presentar una demanda no tiene por qué ser el primer movimiento. Una reclamación extrajudicial puede permitir solucionar el conflicto sin necesidad de iniciar un procedimiento judicial y, además, dejar constancia formal de que se ha solicitado el pago.

Una de las herramientas habituales es el burofax con certificación de contenido y acuse de recibo. En la comunicación pueden identificarse el origen de la deuda, la cantidad pendiente y el plazo concedido para pagar.

Este requerimiento también puede adquirir relevancia posteriormente si el conflicto termina ante los tribunales. Además, una reclamación extrajudicial correctamente realizada puede producir efectos sobre la prescripción de determinadas acciones.

Por ello, no suele ser recomendable limitarse durante meses o años a llamadas telefónicas o conversaciones informales. Cuanto mejor documentados estén los intentos de cobro, más sencillo será acreditar posteriormente qué se reclamó y cuándo se hizo.

El procedimiento monitorio para reclamar una deuda

Cuando el pago voluntario no llega, una de las principales herramientas judiciales es el procedimiento monitorio.

La Ley de Enjuiciamiento Civil permite utilizarlo para reclamar deudas dinerarias líquidas, determinadas, vencidas y exigibles que puedan acreditarse mediante los documentos admitidos legalmente.

Una vez admitida la petición, el deudor puede adoptar diferentes posiciones. Puede pagar la cantidad reclamada, formular oposición si considera que no debe ese dinero o simplemente no atender el requerimiento.

Si existe oposición, el conflicto podrá continuar por el procedimiento que corresponda. Si el deudor no paga ni se opone, el acreedor puede solicitar posteriormente la ejecución.

Es precisamente aquí donde una reclamación aparentemente sencilla puede adquirir mayor complejidad. Si se discute la existencia de la deuda, su cuantía, el cumplimiento del contrato o incluso la validez de determinadas pruebas, será necesario construir jurídicamente la reclamación. Contar con abogados expertos en deudas permite estudiar las circunstancias concretas del caso y las diferentes vías existentes para reclamar el dinero.

Ganar una reclamación no siempre significa cobrar inmediatamente

Existe una diferencia importante entre conseguir que se reconozca una deuda y recuperar efectivamente el dinero.

Si el acreedor dispone de un título que permite iniciar la ejecución y el deudor continúa sin pagar voluntariamente, puede resultar necesario acudir a la vía ejecutiva para localizar bienes y derechos susceptibles de embargo.

Dependiendo de las circunstancias, la ejecución puede dirigirse contra dinero existente en cuentas bancarias, salarios dentro de los límites establecidos legalmente, devoluciones tributarias, vehículos, inmuebles u otros bienes y derechos.

La solvencia del deudor se convierte así en un elemento relevante a la hora de plantear una reclamación. Puede existir una deuda perfectamente acreditada y, sin embargo, encontrarse dificultades para cobrarla si el obligado al pago carece de patrimonio embargable.

Por esta razón, antes de iniciar determinados procedimientos conviene valorar conjuntamente las posibilidades jurídicas de conseguir una resolución favorable y las posibilidades reales de recuperar posteriormente la cantidad adeudada.

Javaloyes Legal y el concepto de Bienestar Legal 360

Una deuda impagada no siempre constituye un problema exclusivamente jurídico. Puede comprometer la liquidez de una empresa, deteriorar una relación comercial o provocar durante meses incertidumbre a una persona que intenta recuperar sus ahorros.

Esta visión más amplia conecta con el concepto de Bienestar Legal 360 de Javaloyes Legal, que aborda los problemas jurídicos teniendo en cuenta sus distintas implicaciones y no únicamente el procedimiento judicial.

En una reclamación de cantidad, este enfoque implica estudiar la documentación, determinar la viabilidad de la reclamación, analizar las posibilidades reales de cobro y valorar si resulta preferible comenzar mediante negociación y requerimiento extrajudicial o acudir directamente a la vía judicial cuando las circunstancias lo aconsejen.

Javaloyes Legal cuenta con despachos en Madrid y Las Rozas de Madrid y dispone de abogados para reclamaciones de cantidad que intervienen tanto en la fase extrajudicial como en procedimientos judiciales dirigidos a recuperar cantidades pendientes.

La finalidad no tiene por qué ser acudir a los tribunales por sistema. Una estrategia jurídica puede contemplar distintas alternativas y debe tener en cuenta factores como el importe reclamado, las pruebas existentes, la posición del deudor y sus posibilidades de solvencia.

De reclamar a cobrar: la diferencia fundamental

Cuando alguien debe dinero, el verdadero objetivo del acreedor no es obtener una sentencia, sino recuperar la cantidad pendiente. Esta diferencia condiciona la estrategia desde el primer momento.

Conservar contratos y justificantes, documentar las comunicaciones, realizar adecuadamente los requerimientos de pago y actuar antes de que transcurran los plazos legales puede resultar tan importante como escoger posteriormente el procedimiento judicial correcto.

Si el deudor paga después de recibir un requerimiento formal, puede evitarse el litigio. Si rechaza la reclamación, habrá que estudiar las acciones judiciales disponibles. Y si tampoco cumple después de obtener una resolución favorable, puede ser necesario iniciar una ejecución para intentar hacer efectivo el cobro.

Por eso, ante una deuda impagada, dejar pasar el tiempo raramente ayuda. Analizar desde el principio qué se puede demostrar, cuánto se puede reclamar y qué posibilidades existen realmente de cobrar permite decidir con mayor criterio cuál debe ser el siguiente paso.