El madrileño acaba de ser elegido para la Laver Cup junto a Alcaraz y Zverev. Su ascenso ha sido el más rápido del circuito profesional en 2026.
Rafael Jódar tiene 19 años y hace doce meses no aparecía entre los 600 mejores tenistas del mundo. Este julio, el capitán del equipo europeo de la Laver Cup, Yannick Noah, lo ha incluido en la selección para el torneo de Londres junto a Carlos Alcaraz, Alexander Zverev, Flavio Cobolli y Jakub Menšík. Es la quinta plaza del equipo. Queda una por cubrir. La competición, que enfrenta cada año a una selección europea contra otra del resto del mundo, se disputará en el O2 Arena del 25 al 27 de septiembre.
La convocatoria llega en un momento particular del tenis español. Rafael Nadal se retiró en noviembre de 2024, tras 22 Grand Slam y 92 títulos ATP, con un último partido en la Copa Davis en Málaga. Carlos Alcaraz, que tomó su relevo como primera figura, lleva tres meses sin competir por una tenosinovitis en la muñeca derecha que le ha obligado a perderse Roland Garros y Wimbledon. En ese vacío, Jódar ha irrumpido con una temporada que ha cambiado incluso la forma en que el mercado de apuestas lo valora. Hace un año, ninguna casa de apuestas lo incluía en sus mercados para torneos grandes. Hoy, portales especializados en pronósticos deportivos como Legalbet —una web que recopila cuotas y análisis de distintas casas con licencia en España— ya lo sitúan entre los candidatos en tierra batida, y sus cuotas se han acortado de torneo en torneo. Es una forma sencilla de medir lo que ha cambiado: cuando las casas de apuestas reducen las cuotas de un jugador, es porque consideran más probable que gane.
Jódar nació en Madrid el 17 de septiembre de 2006. La familia paterna es de Baeza, en la provincia de Jaén. Su padre, que también se llama Rafael, es su entrenador desde siempre. El nombre no es un homenaje a Nadal: el abuelo y el bisabuelo también se llamaban Rafael. Lo aclara el propio jugador cada vez que se lo preguntan.
De la Universidad de Virginia al circuito profesional
Antes de dedicarse al tenis a tiempo completo, Jódar pasó por la Universidad de Virginia, donde compitió en el circuito universitario estadounidense. En septiembre de 2024 ganó el US Open júnior, venciendo en la final al número uno del ranking juvenil, Nicolai Budkov Kjær, tras remontar un set en contra. A finales de 2025 anunció que dejaba los estudios para competir como profesional.
La transición fue llamativamente rápida. Entre agosto y noviembre de 2025 encadenó tres títulos en el circuito Challenger (torneos de segunda categoría del tenis profesional) en Creta, Lincoln y Charlottesville. En España, solo Carlos Alcaraz y Nicolás Almagro habían logrado algo parecido siendo menores de 20 años. Cerró 2025 en el puesto 168 del ranking mundial, después de haber empezado el año cerca del 900. En diciembre viajó a Yeda para disputar las Next Gen ATP Finals, el campeonato de fin de temporada para los mejores sub-21. Allí se midió con Learner Tien —que terminaría alzándose con el título— y le salvó cuatro bolas de partido. Perdió, pero dejó claro que no iba a ser un nombre más del cuadro.
2026: de los 100 mejores al cuarto de final de un Grand Slam
El año arrancó en Melbourne. Jódar debutó en el cuadro principal del Abierto de Australia y se llevó su primer partido a nivel de Grand Slam. Aún era el número 168. Para marzo, tras colarse en la tercera ronda del Masters de Miami, ya se había metido entre los 100 mejores del mundo. ¿Cómo se digiere un salto así? «Intento afrontar cada partido como si fuera a ser muy difícil», diría después en rueda de prensa en París. Creo que los primeros partidos en un torneo siempre son complicados.
Abril lo cambió todo. Primero cayó Marruecos: ganó el Grand Prix Hassan II de Marruecos sin ceder un solo set —incluida la final contra Marco Trungelliti por 6-3 y 6-2—, un torneo que Reuters cubrió enmarcándolo en la tradición de adolescentes españoles con títulos ATP. Tenía 19 años y su primer trofeo profesional. Dos semanas después llegó a semifinales del Barcelona Open, su primer ATP 500, invitado por la organización.
Y entonces vino Madrid. La Caja Mágica, la pista Manolo Santana, la grada llena de compatriotas. Jódar necesitó 75 minutos para desmontar a Alex de Minaur —entre los diez mejores del mundo— por un contundente 6-3 y 6-1. El propio Jannik Sinner, número uno del ranking, estaba en las gradas viendo el partido. En la ronda siguiente, Jódar eliminó al brasileño João Fonseca y solo Sinner, ya en cuartos, pudo frenarle. «Me ha empujado al límite», reconoció el italiano después del partido. «Es un jugador increíble.»
Una semana más tarde, cuartos de final en Roma. Ningún adolescente llegaba tan lejos en el Foro Itálico desde que Djokovic lo hizo en 2007, con 19 años recién cumplidos. Según datos de la propia ATP, nadie tan joven encadenaba cuartos en varios Masters 1000 dentro de una misma temporada desde aquel mismo año.
| Fecha | Torneo | Resultado | Dato destacado |
| Enero 2026 | Abierto de Australia | 2.ª ronda | Primer partido en un Grand Slam profesional |
| Abril 2026 | Grand Prix Hassan II (Marruecos) | Campeón | Primer título ATP, con 19 años |
| Abril 2026 | Barcelona Open | Semifinales | Primer ATP 500, invitado por la organización. |
| Abril 2026 | Mutua Madrid Open | Cuartos de final | Primera victoria sobre un jugador del top 10 |
| Mayo 2026 | Internazionali d’Italia (Roma) | Cuartos de final | Primer adolescente en cuartos desde Djokovic (2007) |
| Mayo–junio 2026 | Roland Garros | Cuartos de final | Remontada desde 0-2 en sets en octavos |
| Junio–julio 2026 | Wimbledon | 3.ª ronda | Primer torneo profesional en hierba |
Luego llegó a París. Jódar se presentó en Roland Garros como 27.º cabeza de serie —con semilla en un Grand Slam por primera vez en su vida— y en la primera ronda apenas concedió cinco juegos a Aleksandar Kovacevic: 6-1, 6-0, 6-4 en hora y media. Para contextualizar la cifra: nadie cedía tan pocos juegos en un debut en Roland Garros desde que Djokovic dejó solo tres a Robby Ginepri allá por 2005.
El partido que definió su torneo vino en la cuarta ronda, contra un viejo conocido del circuito: Pablo Carreño Busta, exnúmero 10 del mundo, que a sus 34 años sigue compitiendo con la obstinación de siempre. Carreño tomó los dos primeros sets (6-4, 6-4) con un nivel de construcción de punto que dejó a Jódar sin respuestas. Iba 0-2. Y entonces, como si alguien hubiese apretado un interruptor, el madrileño cambió el ritmo del partido. Tres sets seguidos: 6-1, 6-2, 6-2. «Pablo jugaba a un gran nivel en los dos primeros sets, y lo acepté», explicó Jódar después. Mi objetivo era disfrutar, porque jugar una cuarta ronda en Roland Garros es un regalo. Con esa victoria, su balance en tierra batida en 2026 quedaba en 19 victorias y solo 3 derrotas. Según la web oficial de la ATP, solo Sinner tenía mejores números sobre arcilla en todo el circuito. Zverev le esperaba en cuartos. Ahí terminó el camino.
Y a continuación, Wimbledon. Un cambio de escenario radical. Jódar llegó a Londres como 23.º cabeza de serie con un dato insólito: nunca había disputado un partido profesional sobre hierba. Ni uno. Debutó contra Felic Gill y ganó sin mayores problemas. En segunda ronda le tocó de nuevo Carreño Busta, y de nuevo fue necesario llegar al quinto set: 3-6, 6-3, 1-6, 6-3, 6-4, un partido que se interrumpió por la noche y se completó al día siguiente. Con esos dos triunfos, Jódar se convertía en el tercer adolescente español en alcanzar la tercera ronda de Wimbledon en la Era Abierta, tras Nadal y Alcaraz. No llegó más lejos: el japonés Shintaro Mochizuki, clasificado y con el hambre que eso implica, le ganó los tres últimos sets después de encajar un 1-6 en el primero.
¿Por qué los analistas le prestan atención?
Jódar mide 1,91 metros y juega con la derecha. Su tenis se apoya más en la potencia desde el fondo de pista que en la construcción paciente del punto, el estilo que durante décadas ha definido a los tenistas españoles. Estas son algunas de las marcas que explican la atención que ha generado en apenas un año:
- Ha pasado de fuera del top 600 al puesto 22 del ranking en doce meses. Es una de las progresiones más rápidas en la historia reciente del circuito masculino.
- Su porcentaje de victorias en tierra batida en 2026 supera el 80%, con triunfos sobre jugadores del top 10 y del top 50.
- En su primer torneo profesional sobre hierba, alcanzó la tercera ronda de Wimbledon tras dos victorias a cinco sets.
- En las Next Gen ATP Finals salvó cuatro bolas de partido; en Roland Garros remontó un 0-2 en sets. Son situaciones que revelan algo más difícil de medir que las estadísticas: la capacidad de competir bajo presión extrema.
Las ATP Finals de Turín reúnen cada temporada a los ocho mejores del año. Jódar ocupa la 15.ª posición en esa carrera de puntos a mediados de julio. La temporada aún tiene varios meses por delante, incluyendo la gira norteamericana en pista dura y el US Open.
¿El próximo Nadal?
La comparación es inevitable y, al mismo tiempo, prematura. Conviene ceñirse a lo que dicen los números, que ya es bastante.
Antes de Jódar, solo Nadal y Alcaraz habían alcanzado la tercera ronda de Wimbledon como españoles menores de 20 años en la Era Abierta. Nadie tan joven encadenaba cuartos de final en varios Masters 1000 dentro de la misma temporada desde Djokovic en 2007. Y lo de Roland Garros —cinco juegos cedidos en la primera ronda de un debut— no se veía desde que Djokovic dejó solo tres ante Ginepri en 2005.
Son hitos estadísticos, no garantías. Nadal acumuló 22 Grand Slams a lo largo de más de dos décadas de carrera. Alcaraz, con 23 años, ya tiene siete. Jódar tiene uno, el de Marruecos, y una trayectoria que acaba de empezar. Pero si los últimos doce meses sirven como indicador, el tenis español tiene con qué cubrir el hueco que han dejado la retirada de Nadal y la lesión de Alcaraz. La próxima cita para comprobarlo es la Laver Cup de Londres, donde Jódar compartirá equipo con el tenista al que admira desde niño.

