Una exploración cultural y centrada en el diseño de cómo la imaginería de las fichas físicas ha perdurado en las interfaces de los casinos digitales, incluso cuando no interviene ningún objeto físico.
Un elemento icónico de los casinos que ha sobrevivido al paso de los años y a las múltiples evoluciones del juego es la ficha de casino. En el casino físico, la ficha de casino tiene todo el sentido porque los jugadores pueden tocarla, sentirla, jugar con ella, colocarla sobre la mesa…, pero en las versiones digitales, el sentido del tacto desaparece por completo, lo que invitaría a pensar que el uso de la ficha de casino no es útil. Sin embargo, se ha mantenido en el tiempo y en la actualidad funciona como un icono visual que es muy importante para que los usuarios establezcan conexiones mentales que les vinculen con la experiencia física.
La ficha física como objeto informativo
Los casinos físicos sustituyeron el dinero de las mesas de juego por las fichas de casino. Las fichas se diferencian unas de otras por su color y su valor, elementos que ayudan a los usuarios a identificarlas y a realizar y valorar sus jugadas. Las fichas físicas son redondas y tienen un color y un valor numérico escrito en el centro.
Las ventajas que ofrece el uso de la ficha física son varias y claras. En primer lugar, evita tener que operar directamente con dinero, que es más incómodo y menos manejable. En segundo lugar, gracias a su esquema de color/valor, es muy fácil calcular la cantidad que hay en juego sobre la mesa. En tercer lugar, la ficha de casino es apilable, lo que redunda en la comodidad y en la facilidad para calcular su valor. De este modo, participar en las mesas de casino con fichas facilitaba la gestión de la información y de las partidas. Aunque en la actualidad las plataformas permiten llevar el control de manera más sencilla y rápida, la ficha de casino permanece en el imaginario visual de las plataformas de casino.
Del objeto físico al icono de pantalla
El juego online elimina el elemento sensorial del tacto y hace posible que las fichas se puedan sustituir por cifras o botones convencionales. Si se ha mantenido la ficha de casino en las interfaces, es para crear un vínculo entre los casinos físicos y los nuevos salones de juego digitales.
Este fenómeno recibe el nombre de esqueuomorfismo que, según la Interaction Design Foundation, es una técnica de diseño en la que un objeto nuevo (la ficha de casino digital) imita la apariencia de un objeto tradicional (ficha de casino física) para conectar el nuevo objeto con la experiencia previa (los casinos físicos).
Las recreaciones digitales de la ficha incluyen sombras, brillos, relieves… rasgos que sugieren volumen. Además, se pueden desplazar por la mesa de juego online y se pueden apilar, lo que supone una imitación del movimiento físico.
El contexto actual requiere distinguir una ficha funcional de una ficha desactivada. Pero la ficha tiene un uso más simbólico en el digital que real, ya que la información debe aportarse también por otros métodos: cifras claras, animaciones informativas, etiquetas legibles.
La ficha de casino es solo la continuación de un lenguaje visual formado en un espacio físico. Una herencia que conecta el mundo digital con las grandes salas de juego del pasado.

