Empieza a haber una legión de pequeños coches deportivos eléctricos con el apellido GTI
Los pequeños deportivos están encontrando una nueva oportunidad en la electrificación. Todavía representan una parte minoritaria del mercado, pero varias marcas están apostando por ellos para demostrar que un coche eléctrico también puede tener carácter. En ese escenario, Peugeot recupera unas siglas que forman parte de su historia con el nuevo E-208 GTI, un modelo que tiene que convencer por algo más que su aceleración.
La referencia al 205 GTI resulta inevitable. Aquel pequeño Peugeot convirtió la ligereza y la agilidad en sus mejores argumentos. El nuevo modelo parte de una realidad muy distinta: frente a los 848 kilos del 205 GTI 1.6, el E-208 GTI declara 1.535 kilos en vacío, una diferencia de 687 kilos que obliga a trabajar a fondo en el chasis. La potencia compensa parte de ese cambio. Su motor eléctrico entrega 281 CV y 345 Nm a las ruedas delanteras, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos y recuperar de 80 a 120 km/h en 3,2 segundos. Son cifras contundentes, aunque en un GTI la respuesta al acelerador solo cuenta una parte de la historia.
Peugeot ha rebajado la carrocería 27 milímetros y ensanchado las vías 56 milímetros delante y 28 detrás. También ha incorporado muelles, amortiguadores y una dirección específicos, junto con neumáticos en medida 215/40 R18. El trabajo afecta igualmente al equilibrio entre ambos ejes. Delante mantiene una barra estabilizadora de 17 milímetros, mientras que detrás incorpora otra de 31 milímetros para favorecer la agilidad y la capacidad de giro. El objetivo es que el conductor encuentre un coche dispuesto a enlazar curvas, con una respuesta que justifique las siglas de su carrocería.
Porque una cosa es conseguir una aceleración espectacular y otra mantener las prestaciones cuando se acumulan kilómetros de conducción exigente. En un deportivo eléctrico, la gestión de la temperatura del motor y de la batería también determina cuánto tiempo puede sostenerse ese rendimiento.
Peugeot Sport ha trabajado en este apartado aprovechando parte de la experiencia adquirida con el 9X8 de competición. La batería conserva sus 54 kWh de capacidad bruta y 51 kWh útiles, pero cuenta con una gestión térmica específica para mantener la máxima potencia cuando aumenta la exigencia.
El E-208 GTI sigue ofreciendo las dimensiones y la funcionalidad de un utilitario: mide 4,10 metros, tiene cinco plazas y mantiene un maletero de 309 litros. A ello añade asientos deportivos, las características moquetas rojas y detalles que recuerdan su vinculación con los GTI de Peugeot.
La diferencia más evidente respecto a los GTI de gasolina está en el sonido. La propulsión eléctrica cambia esa parte de la experiencia, pero deja otros argumentos sobre la mesa: la respuesta del chasis, la frenada, el equilibrio y la diversión al volante. Será ahí donde este Peugeot tenga que ganarse a quienes asocian esas tres letras con una forma concreta de conducir.
También cambia el coste de utilización. Para quien pueda cargar en casa, el gasto de energía puede ser muy inferior al de un deportivo equivalente de gasolina, una ventaja que cuenta cuando el coche se utiliza a diario.
Su precio es de 41.800 euros, una cifra elevada para un 208 que lo sitúa en el territorio de otros pequeños deportivos eléctricos, como el Lancia Ypsilon HF, el Opel Corsa GSE o el Alpine A290. En el caso del Peugeot, a la potencia y al trabajo de puesta a punto se suma un vínculo reconocible con su pasado: las siglas GTI vuelven a ocupar su lugar en la aleta trasera.

