“Llegamos a la calle Princesa desde la A6, mi conductor había atravesado Majadahonda desde el hospital para bajar hasta la carretera de la Coruña y entrar en Madrid por Moncloa, recorriendo Princesa y pasando por la Plaza de España. Le pedí que me dejara a la altura del paso de cebra antes de llegar a Callao. Y después de soltarle veintisiete euros me despedí deseándole buen día. Caminé hasta mi despacho buscando alguna señal de la prostituta que me había ayudado, además de darle las gracias, quería preguntar si había visto algo. Pero las tres y media de la tarde no parecía el mejor horario para la prostitución callejera. Subí a mi oficina, crucé la habitación que tenía a modo de sala de espera, y entré en mi despacho. Antes de buscar el traje de emergencias que guardaba en el armario que había junto al baño, me desnudé por completo, abrí la ventana de par en par, y saqué toda la ropa al patio interior, para que mis vecinos disfrutaran del mal olor. Desnudo, me lavé como pude en el mini baño, teniendo cuidado con mi cabeza y mi tripa. La aguja había dejado una buena marca en mi mano, y escocía al contacto con el jabón, me lavé hasta perder el olor a podredumbre que me envolvía, y me vestí con la ropa de emergencia”. Este pasaje corresponde a la primera novela de Javier Vales, secretario de Organización de Juventudes Socialistas de Madrid a comienzo de la pasada década y secretario general del Partido Socialista de Majadahonda desde mediados de 2015. Se titula “Madrid, Bajos Fondos” y se presenta este viernes a las 20.00 horas en el Pub Paddy Fox de Majadahonda, con el periodista Vicente Mateos como maestro de ceremonias.








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