
CARMEN B. (Majadahonda, 18 de junio de 2026). Como vecina de Majadahonda quiero expresar mi profundo malestar por la situación de la piscina municipal este verano. La ausencia de una piscina de chapoteo debido a las obras deja sin un espacio adecuado a los niños más pequeños, precisamente el colectivo más vulnerable frente a las altas temperaturas. Una piscina infantil no es un lujo ni un capricho. Es un servicio básico para muchas familias que no disponemos de piscina privada y que buscamos un lugar seguro donde nuestros hijos puedan refrescarse durante los meses de más calor. En un contexto en el que las olas de calor son cada vez más frecuentes, resulta difícil comprender que una ciudad como Majadahonda no haya previsto una solución alternativa. Lo que más decepciona no es únicamente que la piscina de chapoteo esté cerrada, sino la ausencia de medidas para paliar el problema. El Ayuntamiento podría haber alcanzado acuerdos con municipios cercanos para que los vecinos empadronados en Majadahonda pudieran acceder a sus piscinas municipales con tarifas reducidas o mediante algún tipo de convenio temporal. Esa habría sido una muestra de planificación y de preocupación por las familias.









