
JOSEFA CALZADO. (Majadahonda, 23 de agosto de 2026). Cuando el día se convirtió en noche: fotografiando el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026. Meses de planificación, nervios de última hora y unos minutos que convirtieron el día en noche: Hay acontecimientos que se disfrutan durante unos minutos, pero que empiezan a vivirse muchos meses antes. Un eclipse solar total es uno de ellos. El pasado 12 de agosto de 2026 tuve la oportunidad de fotografiar uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que podemos contemplar desde la Tierra. Detrás de las imágenes que acompañan este artículo hay meses de planificación, numerosas pruebas, cambios de última hora y, como suele ocurrir cuando dependes de la meteorología y de una localización concreta, bastantes nervios. Cuando la planificación tiene que ser precisa: Fotografiar un eclipse solar total no consiste simplemente en colocar una cámara sobre un trípode y esperar a que el Sol desaparezca. Cada fase del eclipse tiene unas características diferentes y requiere una preparación específica. Hay que conocer con precisión dónde estará el Sol, a qué altura, en qué dirección se desplazará y cómo evolucionará la luz del paisaje. Y, sobre todo, hay que tener preparada la cámara para reaccionar rápidamente ante unos acontecimientos que suceden en cuestión de segundos. Durante meses fui preparando y probando el equipo, configuraciones y secuencias. La planificación fue especialmente importante porque mi intención no era únicamente fotografiar la totalidad, sino conseguir una secuencia completa del eclipse integrada en el paisaje.









