

Audiencia MJD 2026
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FEDERICO UTRERA. El pleno del Ayuntamiento de Majadahonda correspondiente al mes de abril de 2016 fue especialmente original. Se celebraba el mismo día en que se anunciaba la disolución de las Cortes nonatas. Y casualmente fue el pleno más escatológico del año. Tápense los oídos los más castos y dejen fuera del alcance de los niños esta lectura. Lo que van a leer no les gustará ni al oído, ni al olfato, ni a la vista. Y obviamente tampoco al gusto ni al tacto, salvo que además de la política o el periodismo tengan otras perversiones. “En este momento los concejales de la Oposición abandonan el salón, no les interesa el debate”, radiaba Ricardo Riquelme (PP) en plan Radio Marca cuando iba a responder a una de las interpelaciones de la bancada opositora y percibió cierta desbandada de la audiencia. La concejala de Ciudadanos, Ana Elliot, le respondió indignada: “Han ido al aseo porque en este pleno no se hacen paradas”. Cuando horas después se levantaron Riquelme y Santana para cambiar el agua al canario, Ana Elliot hizo uso de la contrarréplica y se lo reprochó a Riquelme. El Grupo Popular, que estaba atento a la jugada, señalaba al concejal de IU como co-autor del delito de incontinencia no verbal. Y Riquelme respondió con humor e ingenio: “Espero que no me pidan el ADN”, en alusión al debate anterior en el que Cs solicitaba un análisis genético de los excrementos de los perros majariegos. El objeto era identificar su orina y defecaciones en la vía pública para que sus dueños sean multados. Y es que el concejal «popular» estuvo a punto de ver impugnadas sus “deyecciones”, según la palabra empleada por Ciudadanos en la moción.

