
Era el quinto partido del Atlético de Madrid B en la presente pretemporada y los discípulos de Víctor Afonso no conocían sino victorias. Viéndolos en el terreno de juego se sabe porqué. Cuatro triunfos en los compromisos anteriores y ahora este empate es el balance. Y ciertamente el Rayo Majadahonda luchó para conseguir ese punto porque el At. Madrid es el más claro aspirante a ganar la liga y recuperar la categoría de bronce. Un equipo joven, correoso, con jugadores muy brillantes y quizás demasiado atosigado desde el banquillo por Víctor Afonso, al modo de Simeone, pero sin duda muy difícil de ganar. Y enfrente un trabajado Rayo Majadahonda, con una forma de dirigir por parte de Antonio Iriondo muy distinta y más parecido al estilo Del Bosque. En esta ocasión un ingenuo penalty –quizás la inevitable inexperiencia sea su handicap– fue la única ocasión en la que los majariegos consiguieron perforar la portería colchonera.









