
ROSA MONTERO. «En junio de 2003, tras las municipales, llegó una nueva concejala de Sanidad al Ayuntamiento, Bárbara Fernández, una militante del PP de veintitantos años que todavía está haciendo el MIR, es decir, que aún no ha terminado su formación como médico, y que entró como un elefante en una cacharrería. Puso nuevas mesas y ordenadores en el servicio de drogas, pero entorpeció su funcionamiento real de tal manera, retirando personal y no cubriendo plazas, que por primera vez hubo carencias y quejas. Luego acusó a Baño de esas carencias y la cesó. Todo parece indicar que su intención es desmantelar el programa de drogas. A los nuevos cachorros liberales del PP no les gustan estos problemas sociales». Lea el célebre artículo de la escritora Rosa Montero sobre Majadahonda.








