
MANU RAMOS. «Me gustaría que Majadahonda Magazin me ayudara a darle visibilidad a un suceso que evidencia la falta de respeto por parte de los delincuentes hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, un hecho surrealista ocurrido la madrugada del día 21 de mayo (2023). A las 23:00 horas, un guardia civil comienza su turno de noche dejando aparcado su vehículo personal enfrente de la puerta del cuartel de la Guardia Civil de Majadahonda (Madrid), calle Joaquín Turina número 2. A las 7:00 horas de la mañana, al finalizar el turno, se dirige a su vehículo para regresar a su domicilio cuando se da cuenta de que no se encuentra donde él lo había estacionado: es decir, el vehículo había sido sustraído en la misma calle del cuartel». Así comienza la carta de una lectora de MJD Magazin que fue testigo de un suceso ocurrido en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil de Majadahonda en la madrugada del sábado al domingo del 21 de mayo. Fuentes de la benemérita confirmaron a este periódico la noticia e indicaron que lo primero que se hizo fue tratar de visionar las cámaras del cuartel que enfocan directamente donde se encontraba el coche, «no siendo posible ya que el disco duro llevaba roto desde hace mucho tiempo y los guardias que estaban en el cuarto de las cámaras no se dieron cuenta», lo que según otros agentes del cuartel majariego consultados por esta redacción «deja entrever la vergüenza de elementos de seguridad con los que cuenta el cuerpo«.









