
MANUEL CAMPO VIDAL. El 28-M electoral será como una ruleta rusa: todo está tan ajustado que centenares o acaso miles de alcaldías las decidirá un solo concejal. La ONCE o Loterías del Estado han desperdiciado la oportunidad de establecer un sistema de apuestas sobre resultados de las elecciones municipales y autonómicas del domingo 28 de mayo (2023). Igual la ciudadanía hubiera participado en esas quinielas con más entusiasmo que el que se detecta hoy para acudir a las urnas, tras dos semanas de descalificaciones y despropósitos comunicativos. Los resultados están en el aire en casi todas partes, salvo en los fortines electorales donde hay alcaldes que solo dejarán de serlo cuando fallezcan. Léase Vigo o Chercos (Almería) donde el edil, un ex oficial de la Guardia Civil, espera ser reelegido y cumplir cien años en la siguiente legislatura. O Patones (Madrid), donde la candidata a la Alcaldía por una coalición de mujeres se estrena con 93. Todo está tan ajustado que centenares, o acaso miles de alcaldías, las decidirá un solo concejal. Hay 8.113 municipios en España. Y por sólo un diputado regional pueden caer de un lado o de otro los gobiernos de Aragón, La Rioja, Castilla La Mancha y Comunidad Valenciana. Son elecciones tipo ruleta rusa. También influirá si Podemos logra entrar en las Comunidades de Madrid –si no es así, mayoría absoluta PP– y en la Valenciana. Si no lo logra, peligra la presidencia de Ximo Puig.









