
MIGUEL SANCHIZ. (Majadahonda, 18 de julio de 2025). Encuentros. Maria Antonieta Vs. Robespierre. Hubo un día en que el mundo pareció arder en ideas y Francia se convirtió en una hoguera donde lo viejo y lo nuevo se consumieron por igual. En ese escenario, dos figuras —opuestas como el mármol y la dinamita— marcaron los extremos del drama humano. María Antonieta, hija de emperatriz y reina por matrimonio, símbolo de la opulencia, la frivolidad y el esplendor que precede a la caída. Fue también mujer sin infancia propia, madre angustiada, peón político y, finalmente, víctima del odio popular. Y Maximilien Robespierre, el incorruptible, el abogado que soñó con una república virtuosa, que predicó la moral con el fervor de un sacerdote… y que acabó cubierto por la sangre de quienes osaron contradecir su ideal. Uno perdió la cabeza en nombre del pueblo; el otro en nombre de la justicia. Se cruzaron en vida solo a través de decretos y condenas. Hoy, en esta tierra sin tiempo, se ven por primera vez cara a cara desde Majadahonda (Madrid). ¿Puede un verdugo mirar a su reina sin rencor? ¿Puede una reina mirar a su verdugo sin odio?









