
FÉLIX GARCÍA PEDROCHE. *Economista. (Majadahonda, 23 de agosto de 2025). “Así no vamos a ninguna parte”. Valorar la fórmula de Gobierno adoptada “a agua pasada”, en función de la eficacia demostrada con los distintos “planes abordados con carácter estratégico”, para atender las distintas carencias o problemas sociales del momento, es una manera de comparar que esta fórmula de Gobierno ha resultado más efectiva, en términos de crecimiento económico y productividad, para mejorar el Estado de Bienestar, y que la población se haya sentido mejor asistida y más comprendida. Imaginemos recién terminada la Guerra Civil Española, que el Gobierno de turno hubiera sido elegido cada 4 años, intentando solucionar las carencias y problemas acuciantes del momento: La enorme demanda de viviendas. Falta de empleo consecuencia de la destrucción de infraestructuras. Una Sanidad paupérrima, consecuencia de la escasez de recursos. Educación reducida a su mínima expresión, sólo para potentados. Infraestructuras (carreteras, vías férreas, puertos, aeropuertos) inexistentes. Hidrología: gran necesidad de embalses y pantanos para abastecimiento de agua a la población. Electricidad: necesidad de crear una potente red eléctrica sustentada por numerosos pantanos y saltos de agua (no existía aún ni centrales atómicas, ni de ciclo combinado, ni energías renovables).









