
Audiencia MJD 2026
1,4 millones de lectores a lo largo de 2025

MARIANA BENITO. «Soy un simple aficionado a la fotografía, especialmente la taurina. Adjunto alguna imagen de fotos en revistas digitales y otra portada en formato papel. También alguna expuesta como en la Exposición Photoespaña. La fotografía «Crecimiento urbano» se realizó en el Monte del Pilar«. Con estas palabras, el fotógrafo de Majadahonda, Iván Marcos Fernández, más conocido como «Ivantxu«, valora en sus primeras declaraciones el hecho de que haya sido merecedor de un prestigioso galardón: la Mención Especial del Jurado del XXIII Certamen de Fotografía Ramón Rubial de Las Rozas, que organiza el partido socialista y que tiene gran eco y prestigio en toda la comarca del Oeste de Madrid. «Ivantxu» Marcos es colaborador de MJD Magazin.

JUAN CARLOS BUENO SUESCUN. Por segundo año, alumnos del colegio María Auxiliadora de Majadahonda realizan una actividad de sensibilización con los problemas de nuestro planeta, la Casa Común. A lo largo del curso hemos realizado en nuestro huerto-vivero bandejas de germinación de encinas, robles, alcornoques, jabonero de la china, pinos, madroños… Los alumnos se acercan a la naturaleza trabajando con semillas vivas que responden al estímulo del agua y la temperatura. Este jueves día 5 de junio (2025) de 10:00 a 12:00 horas de la mañana regalan más de doscientas plantitas. Además, invitan a los que acudan a dar color al mural de la Tierra que han preparado y finalizarán con la interpretación de una coreografía con la canción “Madre Tierra” de Chayanne. El lugar es la calle Gran Vía de Majadahonda a la altura de calle Las Norias. La actividad cuenta con la ayuda de la AMPA del colegio, ha sido difundida en Instagram y posee la aprobación de la Concejalía de Medio Ambiente de Majadahonda. En el Día Mundial del Medio Ambiente ¡Ven a celebrar con nosotros! Daremos color al mundo. Rindamos homenaje a la Tierra, nuestra Casa Común con la canción “Madre Tierra” como banda sonora de este momento especial. ¡Te esperamos para compartir vida, alegría y compromiso con el planeta!.

EMILIO PACHECO*. *Escritor y dramaturgo. (Majadahonda, mayo de 2025). Segunda y última Parte. Pepe Sanchez comenzó sus grabaciones en Florida y California y se codeó y colaboró con los intérpretes y directores de orquesta más famosos del momento, Barry White, Diana Ros, Barbara Streisand, Julio Iglesias, Kimera...Se convierte Pepe Sánchez en el baterista de las estrellas más rutilantes de la canción. Fui el productor de la famosa cantante Kimera y ello me permitió actuar como director de orquestas sInfónicas (London Sinfony, Manuel de Falla, Bética de Sevilla) sobre todo en Asia, una experiencia maravillosa aunque confieso que siempre disfruté tocando la batería” Entre 1987 y 1989 se hace cargo de la orquesta ligera de TVE que había dirigido Rafael Ibarbia. Graba otros álbumes como The Boss, Metamorfosis, Aromas, En mi derrumbe…En 1980, la revista Modern Drummer lo consideró uno de los cuatro mejores bateristas del mundo. En 1982 vuelve de su primera estancia en EEUU y llega a Las Rozas y Majadahonda, fijando su residencia alternativa en una y otra. Elige con su esposa Carmen el colegio San Luis Gonzaga para los estudios de sus hijos Alberto, David y Natalia, donde cursarán su enseñanza incluido el bachillerato. Poco tiempo antes se había fundado la Coral Polifónica Enrique Granados y enseguida se inauguró la Casa de la Cultura donde se establecieron también diversas aulas del Conservatorio de Música “En esa época España es ya un lugar donde la música de disco toma auge y se realizan buenas grabaciones. Lo que me permitió intervenir en más de una docena de discos pues la batería siempre ha sido mi instrumento preferido, de hecho exigí la colocación de este instrumento en primera fila de la orquesta, o sea, de protagonista, el baterista es el alma del grupo musical pues es la percusión el sonido que más energía transmite, de ahí su importancia”, asegura Pepe.

MIGUEL SANCHIZ. Encuentros en Majadahonda. Virginia Woolf vs. James Joyce. La literatura del siglo XX no puede entenderse sin Virginia Woolf y James Joyce, dos escritores que rompieron con las formas tradicionales de narrar y expandieron los límites del lenguaje y la conciencia. Ambos fueron exploradores del pensamiento humano, revolucionando la literatura con estructuras fragmentadas, monólogos interiores y un estilo que desafiaba las normas establecidas. Sin embargo, aunque compartieron la voluntad de innovar, sus caminos no fueron los mismos. Joyce, con su estilo denso y laberíntico, llevó la experimentación a sus extremos más audaces. Obras como «Ulises» y «Finnegans Wake» desafiaron la comprensión del lector, apostando por la musicalidad del lenguaje y los juegos de palabras más enrevesados. Woolf, en cambio, con su mirada introspectiva y su pluma refinada, convirtió la conciencia de sus personajes en el eje de sus novelas. En «La señora Dalloway» y «Al faro», su prosa fluye como un río, capturando la vida en su esencia más íntima. Pero, ¿hasta qué punto es válida la experimentación en la literatura? ¿Debe el arte narrativo aspirar a la claridad o perderse en la complejidad del pensamiento? Ahora, en el Más Allá, estos dos gigantes de las letras se encuentran en un diálogo eterno sobre el arte de escribir. ¿Era Joyce un genio incomprendido o un creador hermético hasta el absurdo? ¿Fue Woolf una innovadora sutil o una escritora demasiado atada a la tradición? En este encuentro, las palabras no tienen límites, y el arte de narrar se convierte en el verdadero campo de batalla. Un salón de lectura etéreo, donde las palabras flotan como humo en el aire, transformándose en imágenes efímeras. Dos figuras están sentadas frente a frente, un café humeante en una mesa invisible.

EMILIO PACHECO*. Escritor y dramaturgo. (Majadahonda, mayo de 2025). Primera Parte: Nombres Propios. Majadahonda (V). Pepe Sánchez (José Sánchez Lianes). “El baterista de las estrellas”. “Hago brotar de mi pensamiento un conjunto de letras y notas musicales que suben y bajan por el pentagrama de mi vida”, son palabras de Pepe Sánchez, escritas en el verano de 2020, en plena pandemia por el Covid-19, cuando comenzó a escribir “Mi vida sin ti”, libro publicado en 2022, una historia de amor basada en su ópera Libertad que compuso en 1997. Nació nuestro personaje en el municipio minero de Peñarroya-Pueblonuevo, no lejos de la capital de la provincia, Córdoba, en el año de la finalización de la Segunda Guerra Mundial y de la firma de la Carta de la ONU. José y Manuela, sus padres, decidieron trasladar su residencia a Madrid para posibilitar los estudios de música del pequeño José quien ya, con seis años, apuntaba maneras como avezado pianista. De casta le venía por cuanto su padre era músico pianista de profesión y no tardó en enseñar a su hijo las puertas del Real Conservatorio de Música de Madrid donde estudió piano y composición, formación que amplió con Larry Monroe, profesor de BerKlee (EEUU). Estudió solfeo con Moreno Buendía, piano con Quevedo y armonía con Bascuñana. “Sin embargo cuando presenciaba los conciertos de la orquestra de mi padre me atraía poderosamente la actuación del baterista Agapito Toral y me enamoré del sonido y los ritmos de la percusión, ahí comencé a aficionarme a la batería, el instrumento musical que me atrapó para siempre. Así que inicié el aprendizaje de manera autodidacta aunque apliqué el “fraseo” que utilizaba en el piano a fin de conseguir un sentido rítmico completo. Y con 17 años ya estaba listo para actuar como baterista. Enseguida conseguí mi primer trabajo enrolándome en el grupo italiano Enzo Pavón y Tutti Fruti, actuando durante 1963 en Gibraltar y de allí un periplo por Tánger, Montpellier, Alsacia (Saint- Louis), y Basilea (Atlantis), es el año en que pega duro “She loves you” de The Beatles y “Dame felicidad” de Enrique Guzmán” cuenta, presumiendo de buena memoria, Pepe Sánchez.

VICENTE ARAGUAS. Me decía Inma, quien junto a Nina fueron mis anfitrionas el lunes 12 de mayo de 2025 en Majadahonda, Casa de la Cultura “Carmen Conde”, una buena poeta más recordada por pionera que por otra cosa, que no son solo “Asociación”, como pensaba yo, sino “Colectivo”. Que no es lo mismo, como tampoco lo es amor y ser amado, que decía la canción aquella, de cuando éramos jóvenes aprendices de poetas. Lo que sigo siendo, aprendiz de muchas cosas, también de cómo seguir envejeciendo con los ojos y el corazón abiertos. Algo así cómo explicar Poesía a mis alumnos de Primaria, o hacerlo con mis coetáneas y tres caballeros, que acompañaban a las damas que ese lunes llenaban la Sala Polivalente del “Carmen Conde”, esa poeta un tanto olvidada, mucho más que una pionera de la poesía erótica femenina en español. Yo llegué al “Colectivo de Mujeres de Majadahonda” gracias a Federico Utrera, tan polivalente él mismo, que estuvo al timón de esta nave majariega que se llama “Majadahonda Magazin” y que hace ya algo más de 3 años le cedió su dirección al no menos eficaz Manu Ramos. Y de la mano del “Colectivo” en cuestión diserté sobre lo que mejor conozco y más amo como es la Poesía, pensando que aunque sirva para defenderse y atacar y amar y desamar y reír y sollozar, no está de más el recuerdo del gran Shelley, quien en su “Defensa de la Poesía” señaló que esta debe ser orden, estructura, armonía. Pero que eso mismo puede y debe aplicarse al lenguaje. Clave en la casa poética. Y así comencé, con Shelley, mi exposición (podría decir que dicté una conferencia, pero esto hubiese mudado el blanco que yo buscaba, ilustrar en lo posible con un lenguaje llano). El de Catulo, con su Poema V, que Inma, catedrática de Griego y buena conocedora de Latín, recibió con cierto alborozo. El de Francisco de Quevedo, y no faltaron alusiones a “El Buscón”, y la presencia en “Majalahonda” de aquel sacristán, poeta chirle, el que pensaba que “Corpus Criste” no era sino un santo. Pero Quevedo estuvo en la charla con “Yo te untaré mis obras con tocino” y –bien recibido por el selecto público, cuarenta damas, tres caballeros– “Dícenme Don Jerónimo/ que me pones los cuernos con Ginesa”. Claro que, después, ya cerrando el acto hube de decir el poema más importante de la lengua española: ese soneto quevediano que se titula “Amor constante, más allá de la muerte”. El que comienza: “Cerrar podrá mis ojos la postrera”. Bien que la exposición la cerrase con unas ”Soleares” de mi autoría.

MANU RAMOS. El lunes 7 de junio de 2021, la constructora BECSA inició las obras de construcción de la pasarela peatonal que comunicaba el casco urbano del municipio de Majadahonda con la urbanización Roza Martín. Cuando van a cumplirse 4 años de la primera piedra, la pasarela ha sido inaugurada «de tapadillo» (solo con una foto, un video y una nota de prensa) por la nueva alcaldesa de Majadahonda (PP) y el nuevo concejal de Obras Públicas, que no ha querido repetir las declaraciones de su predecesora, también del Partido Popular (PP): «se trata de una actuación muy necesaria para la ciudad y que dará respuesta, además, a una importante demanda vecinal». El presupuesto inicial era de 2,8 millones de euros (concretamente 2.799.424 euros) y un plazo de ejecución de 10 meses, por lo que se tenía que haber terminado en abril de 2022. Sin embargo, la pasarela ha sufrido diversas ampliaciones de presupuesto: el grupo municipal de «Vecinos por Majadahonda» desveló en su anuncio publicado en la edición de la revista municipal de este mes de mayo (2025) como «la Pasarela de Roza Martín sube otros 650.000 € hasta los 942.000 € ¿para cuando una solución?». La cronología de esta controvertida y dilatada pasarela ha tenido 13 capítulos, quizás demasiados: un desplome de la estructura incluido además de varios accidentes de tráfico que adquirieron notoriedad nacional, con cada uno de los cuales se han ido incrementando el enfado de los vecinos, conductores y contribuyentes. Esta misma síntesis el Equipo de Gobierno del Partido Popular (PP), que gestiona el municipio con mayoría absoluta, la ha resumido así en su último comunicado: «Abierta al público la nueva pasarela peatonal de Roza Martín que permite conectar a sus vecinos con el centro de Majadahonda. El paso peatonal colgante sobre la M-503 ha contado con una inversión cercana a los 3,5 millones de euros e incorpora medidas de seguridad y accesibilidad para los viandantes. La nueva pasarela tiene un trazado curvo de 140 metros y dos rectas a ambos lados con 20 metros de longitud cada una. La ampliación de la zona peatonal mejora la accesibilidad al colegio Virgen de Lourdes y la Residencia y Centro Ocupacional “Las Jaras”.

FRANCISCO CERRO (Fotografías: Nines Rodriguez Fuentes). Este último domingo de mayo, día 25 (2025), como todos los años, los vecinos de Boadilla del Monte han rendido homenaje a su patrón, San Babilés, que murió a manos de los almorávides, junto a sus hermanos y a 80 niños, el 30 de octubre del año 715. La conmemoración tiene lugar en mayo para disfrutar de la bondad del clima de primavera, ya que consiste en una romería que discurre por el campo entre la iglesia de San Cristóbal y el complejo deportivo municipal Ángel Nieto, con multitud de vecinos acompañando a la imagen del santo en una carreta tirada por bueyes. En la procesión participan los alumnos de la escuela municipal de Música y Danza, la banda de gaiteros y el ballet Ara de Boadilla, en una comitiva encabezada por el párroco, don Julio Rodrigo Peral. En la edición de este año ha sido muy nutrida la concurrencia vecinal, que ha acompañado al alcalde de la localidad, Javier Úbeda; los Tenientes de Alcalde, Jesús Egea, Javier González Menéndez, Sara de la Varga, David Mesa, Mª Jesús García-Alarilla y los concejales Mª de los Ángeles Martínez Saco, Ignacio Pablo Miranda, Mª Luz de Baldasano, Purificación Pizarro, José Sánchez Lobato, Laura Rodriguez Soler, Alfonso Vázquez Machero, Javier Nicolás, Julio Cano, María Garmendia, Claudio Fragola y José Rafael de la Paliza, que es el presidente de la Hermandad de San Babilés.