
ANDRES PIMENTEL. Como vecino de Majadahonda me quiero sumar a la respuesta vecinal de reprobación del programa de Fiestas Patronales 2022 elaborado por el concejal de Festejos, Eduardo González Camino, con la autorización del alcalde y el beneplácito del resto del gobierno PP-Vox. Resulta indignante que tras 2 años de cancelación y una dotación presupuestaria de 1 millón de euros, la programación ofertada no cubra las expectativas de calidad y variedad que se esperaba deberían tener. Todo apunta una vez más a la falta de previsión que conlleva al habitual despilfarro al que nos tienen acostumbrados estos concejales en la presente legislatura. Bajo una sencilla temática habitual de la que se compone la elaboración de un programa de festejos que tan solo se realizan una vez al año, su principal centro de atención son las actuaciones musicales dirigidas a un público claramente diferenciado por edades; niños, jóvenes y adultos. Pero una vez más, como hizo estas Navidades, el alcalde, su concejal y sus socios de Gobierno nos sorprenden con un desembolso fuera de lo normal en un solo grupo musical, gratuito para vecinos y visitantes pero carente de un recinto que controle el aforo, para que sepamos en cuantos solo unos reciben la mayor parte de los cuartos de todos.









