
JULIA BACHILLER. ”Y respecto a su nota simpática le diré que Vd. Sra. Julia Bachiller «tiene la hiel reventá» y según decía Patrick Rothfuss: «Al pan, pan y al vino, vino. Pero a una prostituta llámala siempre señora. Su vida es muy dura y no cuesta nada ser respetuoso con ellas”. Muchos lectores están siguiendo mi controversia «por capítulos» con Marcelino López García, presidente de un club de Marcha Nórdica de Madrid, amigo y empleador de la presidenta del Círculo de Empresarios de Majadahonda, Blanca (López) Beltrán, desde que desvelé que había cobrado del Ayuntamiento de Majadahonda una factura por más de 5.000 euros cuando antes había declarado a este mismo periódico que que había construido el circuito «sin contraprestación o remuneración alguna». Ante este comentario, diré que desafortunado por calificarlo educadamente, ya me es imposible preceder a Marcelino con la expresión de respeto “Don” o “Señor”, ya que como bien me ha demostrado con sus numerosos comentarios a mis artículos, no parece merecerse esta distinción. Y ya que como táctica evita poner en su boca tan curiosa comparación haciendo referencia a un escritor, de similar manera le contestaré con un poema de otra afamada escritora y poeta (Sor Juana Inés de la Cruz). Y a buen entendedor, pocas palabras bastan: aunque él puso en duda mi profesionalidad, yo no pongo en duda la suya para poder entenderlo.









