
AITOR YRAOLA. (26 de febrero de 2025). El crecimiento natural de una ciudad es como el de una mancha de aceite o como las capas de una cebolla: desde el centro a la periferia. El PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) en Majadahonda no sigue ese desarrollo, las áreas urbanizables previstas para el primer cuatrienio de aplicación del Plan (1998-2001) han sido las situadas en la periferia del término municipal. Por otra parte, todo plan debe reservar un % del suelo declarado como residencial (el 10% para suelo urbano no consolidado y el 30% para el suelo urbano consolidado) para viviendas sometidas a algún régimen de protección, de acuerdo con la Ley estatal 7/2015 que concede también cierta flexibilidad a los municipios, pero con ciertas condiciones, como reducir o extraer la totalidad de estos porcentajes y llevarlos a otros ámbitos de actuación dentro del término municipal. Toda la vivienda protegida prevista en las zonas planificadas para el primer cuatrienio (Los Negrillos, Los Satélites, Roza Martín) y en el ámbito no programado del Monte del Pilar, se llevó a la zona llamada «Arco de Poniente«, que de acuerdo con el PGOU, se debía haber desarrollado en el segundo cuatrienio (2001-2004) aunque 20 años después sigue sin desarrollarse, aunque ya se han dado por fin en esta legislatura (2023-27) los primeros pasos gracias a una mayor presión sostenida de toda la Oposición, que ha logrado desbloquear las parcelas, la mayoría de pequeños propietarios.








