
JUAN F. MTNEZ. El entrenador del At. Madrid, Diego Pablo Simeone, decidió alinear en Copa del Rey ante el Rayo Majadahonda el pasado 6 de enero (2022) a un equipo de gala, con portero titular incluido (Oblak), sin canteranos y forzando la recuperación de varios lesionados (Griezmann incluido). Ahora parece que los Reyes Magos le han traído carbón por aquella prepotente decisión y el resultado de la «Cholada» ha sido portentoso: días después decía adiós a la Liga (empató en Villarreal), a la Supercopa (perdió contra el At. Bilbao) y este miércoles 19 de enero (2022) dijo adiós a la Copa del Rey frente a la Real Sociedad (2-0). Aquel Día de Reyes se ha cebado especialmente no solo con el equipo y su entrenador sino con el delantero Luis Suárez, que lesionó (involuntariamente) al portero del Rayo Majadahonda, Gorka Giralt, en el minuto 1, aunque algunos analistas pidieron tarjeta roja por no haber saltado por encima del portero y meter la pierna con resultado de lesión grave (le rompió un dedo). Es la llamada «maldición del Rayo Majadahonda».









