
GREGORIO Mª CALLEJO HERNANZ*. Crónica de un desastre anunciado. Solo para Rayistas. Con la habilidad de los trileros y con la avidez de un especulador que ve una oportunidad para forrarse en diez minutos, los dirigentes del Rayo Majadahonda (con el asentimiento de la Liga, la Federación o de quien tenga las competencias en esto) han sustraído a la afición majariega de disfrutar del espectáculo de la Copa del Rey. Nada más conocerse el resultado del sorteo el Rayo se vistió del genial Pepe Isbert y preparó la “visita al revés” del Mr. Marshall atlético. Nada más conocerse el resultado del sorteo el Rayo firmó un vergonzoso armisticio. Con la excusa de meter muchos aficionados rayistas en el estadio, convino jugar en el estadio del rival, defraudando el espíritu de la Copa y dando una innecesaria ventaja competitiva al rival. El resultado fue el previsible: fiesta de Reyes para la chavalería atlética cuyos padres vieron la oportunidad de llevarles a un partido bueno, bonito y barato.









