
MANU RAMOS. El mercado inmobiliario de Majadahonda ha registrado dos noticias esta semana. La primera procede de un informe de OK Diario elaborado por la periodista Blanca Espada en el que informa sobre «el precio del escenario del crimen: esto cuestan las casas donde se han cometido asesinatos en España». Y en el «dossier» sale «otro chalet, esta vez en Majadahonda» porque «no encuentra propietario a pesar de que su precio tampoco alcanza los 100.000 euros. Se trata de la casa en la que vivía el descuartizador de Majadahonda, Bruno Hernández, junto a su tía y a una inquilina. A ambas las mató y descuartizó en el sótano de la vivienda». La finca de Rosario Porto donde mató a su hija Asunta en 2013, la de Las Quemadillas (Córdoba) en la que José Bretón mató y quemó a sus dos hijos, el chalet de Pioz (Castilla La-Mancha) en el que Patrick Nogueira mató y descuartizó a sus tíos y los hijos de estos en 2016 o la casa en la que en 2017 Pierre Danilo Larancuent, ciudadano sueco de ascendencia argentina, mató a Alberto Ferrer, de 42 años son otras «casas de los horrores» que aparecen en el informe donde figura la casa del descuartizador.








