

Audiencia MJD 2026
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DR. FRANCISCO ORENGO. *Psiquiatra de Majadahonda. Hay épocas donde se odia más que en otras. En privado y en publico. En privado genera la actividad de odiar una gran desazón y conflictividad constante que termina dando al traste con relaciones, amistades y negocios. Pero, en lo publico y más concretamente en la vida que llamamos “política”, el odio genera un clima de crispación que intoxica las relaciones sociales y, si se extrema, es el motor de conflictos sociales cada vez más graves, el último de los cuales es la guerra. Pero ¿porqué se odia?. Se odia porque odiar produce placer. Sí, sí, placer. Perverso placer, pero placer. El que odia y no puede ya amar y, sobre todo, el o la que odia mucho, experimenta un estado de potencia, poder y fuerza interna que trasforman la experiencia vital en un estado de exaltación cercano al jubilo. Por eso, cuando vemos fotografías de soldados que van a la guerra, donde serán destruidos la mayoría de ellos, vemos en muchas de sus caras el gozo y la exuberancia de los que creen en la victoria. Es la victoria del que triunfa imponiendo la llamada “razón de la fuerza”, de su odio destructivo.

MANUEL FORT. Portavoz Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Majadahonda. El 4 de mayo (2021) los madrileños tenemos una nueva cita con la historia. La oportunidad de hacer llegar a todas las personas de la región nuestra propuesta, basada en el diálogo y el progreso frente al ruido y la crispación. Creo que es el momento de hacer ver a las personas que son ellos los verdaderos protagonistas de la acción política inmediata y que deben dejar de ocuparse de las ocurrencias de una señora que no es capaz de gestionar con seriedad y eficacia y que se inclina cada día más hacia la derecha más ultra. Un día se le ocurre vaciar los ambulatorios y al día siguiente intentar comprar la vacuna rusa al margen del Gobierno de España y de la Unión Europea. Madrid necesita abordar con seriedad y profundidad los problemas de la ciudadanía. Necesitamos un gobierno serio que no tenga como objetivo ocupar el escenario y ser el actor de la política sino solucionar los problemas de las
personas.

LIDIA GARCIA. La ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (PP), ha declarado al diario «El Independiente» que no sospechó «para nada» la corrupción de su partido en Majadahonda, Pozuelo o Boadilla, donde nacieron los casos «Gurtel» y Púnica» con los mandatos municipales de Guillermo Ortega «Willy», Jesús Sepúlveda, entonces marido de Ana Mato y Arturo Panero «el Albondiguilla», dos actualmente encarcelados y otro en espera de juicio, situación de privación de libertad que también sufrieron sus dos vicepresidentes, Ignacio González y Francisco Granados, todos encarcelados por corrupción política. Esperanza Aguirre responde así a las periodistas Carmen Lucas-Torres y Cristina De La Hoz: «Yo cuando llegué a la presidencia del partido, que fue a finales de 2004, a estos señores les habían puesto mis predecesores». Se refiere con ello a Pío García-Escudero, que en 1993 se convierte en presidente del PP en Madrid, cargo que ocupa hasta 2004, y Luis Eduardo Cortés, que lo precedió anteriormente. Estas son las preguntas y respuestas que aluden a Majadahonda, Pozuelo y Boadilla en esta interesante entrevista, que puede leerse completa en este enlace:




LIDIA GARCIA. «Enviar a los niños al rincón de pensar es malo para su educación», declara Alba Pérez Escalero, psicóloga sanitaria y neuropsicóloga en el Centro Logros de Majadahonda al periódico Córdoba BN. «Mandar a los niños castigados mirando a la pared es un concepto que ha evolucionado hasta convertirse en el famoso rincón de pensar, el problema reside en que esto “se basa en el castigo negativo, ya que se elimina un estímulo positivo, como la atención de los adultos o una situación social agradable para el menor como, por ejemplo, el juego. Por supuesto, el rincón de pensar es mucho “menos controvertida que pegarles, porque no implica un abuso físico o verbal. Sin embargo, el tiempo fuera negativo es un enfoque autoritario que entrena a los niños para comportarse según los deseos del resto. Los niños aprenden que solo merecen la compañía y cariño del resto cuando se comportan de manera calmada. Cuando su desarrollo y su forma de ser se ajustan a la normalidad, no hay problema, pero multitud de niños necesitan ayuda para aprender a calmarse, a tolerar su frustración o a resolver problemas”.
