
MANU RAMOS. «También hemos tenido el honor de recibir en nuestros estudios a dos hermanos que se enfrentan entre sí este domingo en un partido de Tercera División. Borja y Nacho Acha juegan respectivamente en el Unión Adarve y en el Moratalaz. Borja es delantero y Nacho, «Acho» para los amigos, centrocampista. Viven con sus padres, comparten habitación pero no colores futbolísticos. Del blanco de Borja hasta el rojiblanco de Acho, estos dos hermanos viven por y para el fútbol porque además de jugadores, son entrenadores en las categorías inferiores del Rayo Majadahonda. Para ellos, la familia es lo primero. Tanto que Borja, con apenas doce años tuvo que someterse a un trasplante de médula para salvar la vida a su hermana de apenas un año. Una historia que habla de fútbol, de familia, de solidaridad y de optimismo. El que transmiten estos dos hermanos que el domingo se enfrentarán, por primera vez en sus vidas dentro de un campo de fútbol».









