
J. FEDERICO MTNEZ. «Mis padres han sido decisivos en mi carrera deportiva: con 14 años tuve un problema en la rodilla pero mi padre siempre creyó en mí y mi madre igual, pues era ella la que me llevaba y me traía a la Oliva. Yo tenía unas cualidades mínimas, obviamente un disléxico no puede jugar al fútbol, pero siendo normalito cada año era el mejor gracias a ese entrenamiento personal, y por eso me pasaban a jugar con los mayores. Antes de ir al colegio con 14 años entrenaba y me levantaba a las 6.00 de la mañana con 3 grados bajo cero para correr y prepararme. Yo quería y sabía que iba a ser jugador de fútbol aunque no supiera la categoría. Hay mucho trabajo detrás y mucho esfuerzo y mi padre siempre ha creído en mí. No es nada singular porque la mayoría de los niños quiere jugar al fútbol y sus padres invierten los recursos y el tiempo que tienen sabiendo que quizás nunca jueguen profesionalmente. En mi caso ha sido gracias a ellos haber llegado donde he llegado. Mi madre y mi padre me han visto todos esos partidos, desde juveniles hasta mi etapa en Mexico, que eran a las 4 de la mañana hora española. En el Rayo Vallecano tenían 40 abonos entre familiares y amigos, que ahora están deseando que firme por un equipo de Madrid para volver a la tribuna (risas)». Así se expresa el futbolista Alejandro Arribas, deportista emblema del Rayo Majadahonda, a su regreso de México, en la última de las 5 partes de la entrevista mantenida con MJD Magazin, que le quiere dedicar a toda su familia.









