
J. FEDERICO MTNEZ UTRERA. El análisis electoral de los resultados del 26-M en Majadahonda arroja un panorama bastante diáfano para los próximos 4 años porque la inapelable decisión de los electores no deja lugar a dudas: el PP gana las elecciones a pesar de la pérdida de un concejal. Cs se consolida y aumenta en 1 acta su representación superando así su convulsa y nada fácil legislatura. Vox irrumpe desde 0 a 3 escaños en un fenómeno de idéntica magnitud sísmica que sustituye al que tuvo Somos/Podemos en la anterior legislatura. Y el PSOE aumenta 2 concejales, éxito personal de Manuel Fort pero romo en lo colectivo por parte de la estructura de su partido, ya que hace muy remota cualquier posible alianza o estrategia cara al Gobierno. Ideológicamente el resultado ha sido además aplastante: el bloque conservador y moderado gana 15-5 al progresista y tras tamaña goleada las excusas solo suenan a dislates de mal pagador. Y un axioma más que casi siempre se olvida: la culpa de nuestros éxitos y fracasos depende siempre de nosotros mismos y no de las imaginadas culpas de los demás. Sin embargo, escuchamos muy pocas autocríticas públicas en las formaciones que concurrieron a las elecciones.









