
SONIA BLUE. La periodista Vera Bercovitz ha desvelado en la revista Vanity Fair un episodio poco conocido de la vida del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba en Majadahonda: «La pareja vivió toda la vida en su casa de Majadahonda. Solo cuando lo nombraron ministro de Interior tuvieron que mudarse a un palacete en el paseo de la Castellana por cuestiones de seguridad. «A Pilar no le gustó nada tener que abandonar su casa», recoge Julio Somoano en el libro «Rubalcaba, el monje del poder (La Esfera de los Libros)». Se resistió tanto que los responsables de seguridad tuvieron que enseñarle una foto tomada desde el exterior de la casa en la que Rubalcaba aparecía en la ducha y su cabeza era un blanco fácil».









