NURIA LANZA. Tal y como había pactado en su incorporación a Avalon Informática, el director general Julián Oncina deja la empresa majariega ubicada en El Carralero, verdadero «gigante» de la informática en España, cinco años después. Y lo hace para ceder el testigo a Gerardo Navarro, quien asume la Dirección General de la compañía con el objetivo de afianzar la labor desarrollada en este último lustro por su predecesor. «No es habitual que al incorporarse a una empresa un ejecutivo pacte un periodo de permanencia y, añadimos, menos aún que cumpla ese compromiso cuando el resultado de su actividad ha sido positivo, pero Julián Oncina ha mantenido su palabra y, tras cinco años muy satisfactorios tanto a nivel profesional como personal, deja la empresa de Majadahonda (Madrid)», relata la web Interempresas.net. Su cargo lo asume Gerardo Navarro, quien hasta su incorporación a Avalon Informática y Servicios ha desarrollado una larga carrera en Indra. «Charlamos con ambos una mañana de este verano. Durante la conversación queda clara la profunda influencia que Oncina ha ejercido en la empresa y su plantilla, y el deseo de Navarro de profundizar y avanzar en los logros alcanzados por la compañía en los últimos ejercicios», señala la periodista Salva Bravo Nebot en su interesante entrevista:
Julián, en tu llegada a Avalon pactaste con los accionistas que permanecerías en la empresa cinco años, un periodo que ahora llega a su fin. ¿Cuáles fueron los objetivos que tenías y qué grado de cumplimiento has logrado? Julián Oncina: A mi llegada nos fijamos como objetivos trabajar en cuatro o cinco ejes, y te diría que me voy con la sensación y la satisfacción del deber cumplido. La primera línea de trabajo estaba relacionada con nuestro software de gestión Arcadia, con robustecerlo, con ponerlo al nivel de Estagas, que era la solución a la que sustituía. Y a partir de ahí, evolucionarlo. Desde entonces hemos desarrollado 300 nuevas funcionalidades en Arcadia. Al final, toda nuestra propuesta gravita alrededor del producto. Lo segundo fue consolidar nuestra relación con las grandes cuentas. Siempre mantuvimos una relación privilegiada con ellas, pero en la actualidad ya trabajamos con el 80% de las grandes cuentas de este país. En tercer lugar, hemos trabajado mucho con los particulares, con el cliente de menor volumen. Hemos reforzado nuestra estructura en Andalucía, en Extremadura, en Cataluña y más recientemente en el Levante. Por tanto, la capilaridad de nuestra red comercial también ha mejorado mucho.



Ni de cerca Julián cumplió los objetivos de la empresa, el departamento de atención al cliente Pilar de soporte para nuestros clientes lo ha dejado hecho unos zorros. Su marcha quizás recomponga la empresa.