A pesar de que un alto tribunal definió claramente como «infracciones legales» lo que estaba ocurriendo, el concejal Silván (PP) está empeñado en adjudicar el contrato de las 133 cámaras de seguridad para Majadahonda «caiga quien caiga»: ya han «caído» 2 jefes de Policía en 7 meses en un área tan sensible como la Seguridad

MANU RAMOS. (Majadahonda, 3 de junio de 2026). El nuevo jefe de Policía de Majadahonda, Hilario Gómez del Angel, ha dimitido de su cargo tras menos de un mes en el cargo sustituyendo al anterior jefe, Ismael Illán, que también se fue a los 6 meses de llegar el nuevo concejal, por no admitir las presiones del nuevo edil de Seguridad, Ignacio Silván, según fuentes policiales. El concejal pretendía que el policía asumiera y firmara el contrato de instalación de las 133 cámaras de seguridad que echó abajo el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid (TACP) al encontrar indicios de corruptelas en los pliegos de contratación. El alto tribunal definió claramente como «infracciones legales» lo que estaba ocurriendo, pero Silván está empeñado en adjudicar este contrato «caiga quien caiga«, aunque ya fue desautorizado por la alcaldesa cuando fue obligado a retirar el primer concurso. En él, Silván negaba la evidencia y sostenía que «lo único que realiza» el tribunal «es un requerimiento al Ayuntamiento para remitir el expediente de contratación tramitado, al haberse interpuesto un recurso especial en materia de contratación por una mercantil contra los pliegos que rigen la licitación». El pliego fue «tumbado» por el propio PP pero Silván redactó otro similar que costó 50.000 euros más al erario público y su deseo era que los firmara el nuevo jefe de Policía como «precio» a su nuevo cargo, lo que ha desencadenado su dimisión. Su sustituta será la policía Eva Martín Cerrato.

Manu Ramos

LAS PRESIONES HACIA EL JEFE DE POLICÍA COMENZARON PRONTO. Este alto cargo de la policía, Hilario Gómez del Angel, tiró de «oficio» y supo esquivar en un primer momento las presiones, pues a sus 59 años posee una amplia experiencia en la gestión policial, además de ser una persona considerada «muy íntegra y honrada» por sus compañeros del Colectivo Profesional de Policía Municipal de Majadahonda (CPPM) consultados por este periódico. El contrato de obra civil por las 133 cámaras de seguridad asciende a 4,2 millones de euros durante 16 meses en toda Majadahonda, algo que a todas luces transcendía a la Jefatura de Policía con 135 agentes y empleados públicos a su cargo. La contrata se ha otorgado a una Unión Temporal de Empresas (UTE), más la subcontratación y todo lo que lleva ser el responsable de ese contrato, demasiado para el control de un policía, que es en lo que insiste Silván. Por eso quería que el responsable único fuera el nuevo Jefe de Policía. Además existe un segundo contrato de 40.000 euros ante el que el alto mando policial sí podía solicitar la ayuda del director de Grandes Infraestructuras, el funcionario Antonio Velázquez. Ese segundo contrato, que se refiere a la coordinación de Seguridad y Salud Laboral dependiente del otro contrato de los 4,2 millones, sí lleva ese respaldo funcionarial para hacer responsable a Antonio Velázquez de todo o que ocurra, mientras que el primero de 4,2 millones lo asumía el Jefe de Policía en solitario.

ESTA EXTRAÑA SITUACIÓN PROVOCÓ LAS PRIMERAS DUDAS DE HILARIO GÓMEZ DEL ANGEL. Según fuentes del CPPM, el primer día hábil que consta como nuevo Jefe de Policía, después de asistir el domingo 3 de mayo al estadio Cerro del Espino para coordinar la seguridad ante el posible ascenso del Rayo Majadahonda, es el lunes 4 de mayo. Y al llegar al despacho, el primer documento económico contable que está encima de su mesa para firmar es precisamente la disposición de gasto de 4,2 millones de euros para las cámaras de seguridad. Según fuentes municipales, a petición de Hilario Gómez del Angel un responsable jurídico del Ayuntamiento mantiene una reunión de asesoramiento donde le explica la situación y le anticipa que primero se firma el primer contrato y que este mismo mes de mayo se formalizarán los contratos con las empresas adjudicatarias. Es entonces cuando el Jefe de Policía, que sabe leer entre líneas, se apercibe de que en el primer contrato de 4,2 millones solo viene su firma y en el segundo de solo 40.000 euros consta el asesoramiento del funcionario Antonio Velázquez.

EL JEFE DE POLICÍA SOLICITA INMEDIATAMENTE EXPLICACIONES AL CONCEJAL SILVÁN y éste, cuando se apercibe de las dudas del policía, admite que «es un error» que un contrato lleve respaldo funcionarial (el mayor) y el otro no (el menor), fallo que atribuye a una de las funcionarias de la Concejalía de Contratación. Es entonces cuando el Jefe de Policía le insiste nuevamente que su función no es asumir las obras y costes de los contratos sino la Seguridad, por carecer de esos complejos conocimientos técnicos industriales, ni ser licenciado en Arquitectura. Además, al estar este contrato impugnado en los tribunales e incidir en la ley de Contratos del Estado, la ausencia de la asesoría técnica en el contrato mayor y solo figurar en el contrato menor le escama aún más. Visto que el Jefe de Policía se niega a firmar, el concejal Silván le tranquiliza y convoca a otra reunión con los técnicos del Ayuntamiento para el miércoles 27 de mayo con el objeto de recibir explicaciones y firmar el acta de inicio de las obras.

SIN EMBARGO, CUANDO EL POLICÍA LLEGA AL DESPACHO DEL CONCEJAL EN EL AYUNTAMIENTO, el edil le advierte que se va a reunir también con los contratistas para firmar el contrato de obras. Y es entonces cuando el Jefe de Policía, Hilario Gómez del Angel, se ve de nuevo presionado y le indica al concejal que por favor anule esa reunión, pues solo está dispuesto a reunirse con los técnicos, que era lo único previsto. El alto mando policial sugiere entonces que en el contrato figure como responsable el nombre del funcionario de Grandes Infraestructuras, o el de Urbanismo, o Nuevas Tecnologías, para que se haga cargo de la concesión. O bien los tres, de forma conjunta, cada uno en la parte que le afecte. El concejal no le responde.

ESE MIÉRCOLES 27 DE MAYO VUELVE A SER CITADO POR EL CONCEJAL A UNA CUARTA REUNIÓN con los técnicos para el viernes 29 de mayo a las 10:30 de la mañana, pero cuando le transmiten el orden del día en el mismo figura otra reunión a las 11.00 de nuevo con los contratistas. Es un mensaje del concejal: debe firmar «sí o sí». Y entonces el alto cargo policial Hilario Gómez del Angel se adelanta, realiza un escrito que transmite por Registro Municipal con su renuncia a la Jefatura de Policía. Era el jueves 28 de mayo y ese día se celebraba el pleno del Ayuntamiento. Según se vio en las imágenes de la sesión y comprobaron los demás concejales de su propio Grupo Popular y de la Oposición, el concejal Silván estaba muy preocupado en su escaño y escribiendo constantemente por el móvil. Sus muecas nerviosas delataban que no estaba pasando un momento grato por algo que ocurría fuera del hemiciclo.

A PARTIR DE AHÍ SE DESATA LA CRISIS. Cuando llega la información al concejal en el último pleno del jueves 28 de mayo, desde la Concejalía de Seguridad llaman al Jefe de Policía de manera insistente pero éste se niega a acudir hasta que no se arregle la situación de los contratos y sus responsabilidades. La cita se celebra finalmente este martes 2 de junio e Hilario Gómez del Angel insiste en que no se va a reunir con los contratistas ni va a firmar nada en solitario. Y además solicita que se suprima su nombre en el contrato que ya ha firmado. Paralelamente, comunica a la plantilla policial su dimisión en un escrito informativo y redacta otro dirigido a los grupos municipales de la Oposición. Su dimisión es irrevocable y no admite más presiones del concejal del PP. (Continuará)

Majadahonda Magazin