Dos emprendedores de Majadahonda inventan la “propina telemática” con el móvil

SILVIA FERNÁNDEZ/JUAN SANZ. Somos dos emprendedores majariegos que hemos desarrollado la primera plataforma de España para el pago de propinas con móvil a través de códigos QR. Queremos ofrecérsela a restaurantes, bares y peluquerías de Majadahonda para contribuir a que trabajadores incansables de estos sectores sigan recibiendo agradecimientos y contribuciones por parte de sus clientes. Tipper es una plataforma para el pago de propinas con el móvil a través de la tecnología QR. El restaurante se da de alta en Tipper y en la pasarela de pagos. Se genera un código QR que se puede posicionar con un soporte personalizado de metacrilato en las mesas, imprimir o que cada camarero/peluquero lo lleve de forma individual en una chapita con su nombre, logo del local y código QR (fotos adjuntas). El cliente sólo ha de apuntar con su móvil al QR y es reconducido a Tipper/Pasarela para proceder al pago de la propina (de 1€ a infinito). Si tiene las tarjetas guardadas (Apple/Google Pay), PayPal o Bizum en el móvil (cada vez más frecuente) el pago se hace con dos clicks. La App es gratuita y tan solo se deduce una pequeña comisión de cada pago que entre a la cuenta asociada de Stripe (éstos se transfieren semanalmente a la cuenta asociada del establecimiento). Ventajas: más flujo de ingresos para la plantilla. Los clientes que dejan propina con el móvil tienden a ser más generosos. Ahorro de costes y de tiempo al descontar propinas de la cuenta principal en el pago con tarjeta. Os agradecemos a MJD Magazin el eco a esta noticia porque nuestro mayor deseo es contribuir al desarrollo local.

ROBERTO BECARES (El Mundo): Silvia Fernández, que durante los últimos cinco años tenía una inmobiliaria, vio una oportunidad de negocio. Debido al parón del confinamiento pudo dedicarse por completo a una plataforma de pequeños pagos a través de códigos QR que había creado recientemente. La idea de negocio de Tipper.es, enfocada a las propinas en establecimientos, se le ocurrió «tras identificar la necesidad de sustituir el pago en efectivo por la transferencia en el móvil». «Desarrollamos una plataforma, con una app, donde escaneando el código QR del trabajador le dejabas una propina en el acto. Ahora, con la Covid-19, el empujón ha sido brutal», precisa Fernández. Esta empresaria hizo un estudio de mercado que detectó que las propinas estaban decayendo. Pero con el coronavirus se han desplomado todavía más porque nadie quiere pagar en metálico.

La ventaja del código QR es que el usuario no tiene que descargarse la aplicación ni compartir datos personales. Son el establecimiento y el empleado quienes se encargan de instalar la app, de tal forma que el cliente sólo tiene que apuntar con su teléfono móvil al código QR del empleado y, al momento, se le redirige a una pasarela de pagos donde decide qué cantidad quiere donar al empleado. «Se están bajando la app también fisioterapeutas y profesionales independientes de todo tipo», señala la emprendedora junto a su socio Juan Sanz. Y pone como ejemplo que durante la pandemia, muchos profesionales e influencers han colgado gratis sus vídeos online. Con esta aplicación, podrían poner su código QR en la pantalla para que los usuarios les dieran una aportación económica a modo de crowdfunding.

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