
Dos generaciones de vecinos de Majadahonda: los cronistas deportivos de MJD Magazin, Vicente Araguas (experiencia) y Alberto Pazos (juventud). A sus dos primeros mundiales les separan casi 50 años. Igual le sucede a Rodri (30 años) y Lamin Yamal (18 años): les separa más de una década pero los ha unido el seleccionador Luis de la Fuente bajo el lema «Juntos somos más fuertes»
MARIANA BENITO. (Majadahonda, 6 de julio de 2026). Dos generaciones de vecinos de Majadahonda, cronistas y columnistas de MJD Magazin, directivos del Rayo Majadahonda, periodistas jóvenes o futbolistas veteranos, recuerdan sus Mundiales: Suecia (1958), Mexico (1970), Alemania (1974), España (1982), EE.UU (1994), Suráfrica (2010) y Brasil (2014). La memoria más antigua es la de Vicente Araguas: «Mi primer Mundial, el de Suecia 1958, lo oí, no lo vi. La tele no llegó a Galicia hasta el 61. Suecia fue el aldabonazo del Rey Pelé. España, missing. Mi primer Mundial, una radio Telefunken. Y mi abuelo Vicente, los ojos brillantes a través de unos lentes limpísimos, celebrando aquel muchachito de 18 años «O Rei Pelé». Yo aún lo sigo celebrando. A Vicente Álvarez, mi abuelo, también. Mi primera gran decepción, los niños ya se sabe, Chile 62. Nunca tantos buenos jugadores, nacidos españoles, nacionalizados, defraudaron tanto. Y así casi siempre, hasta Sudáfrica 2010. Del Bosque, claro. Pero con la simiente Aragonés». Y el recuerdo más reciente el de Alberto Pazos: «El primer Mundial que recuerdo ver por televisión fue el de 2010, cuando España se proclamó campeona en Suráfrica. Sin embargo, solo tenía 5 años, así que apenas ví los partidos ni todo lo que se vivió en ese momento. El Mundial que realmente tengo grabado es el de 2014, una edición muy bonita por la estética brasileña, sin embargo, no todo fue memorable en este Mundial, pues fue una gran decepción, ya que quedamos eliminados muy pronto y España no estuvo al nivel que todos esperábamos. Desde entonces, los siguientes Mundiales tampoco han salido como queríamos y seguíamos sin levantar cabeza».
IÑAKI ACHA (vicepresidente del Rayo Majadahonda): «El primer mundial que vi por televisión fue el de 1974 de Alemania. Recuerdo perfectamente esa final entre la Alemania de Maier, Breitner, Beckenbauer o mi ídolo por aquel entonces Gerd “torpedo” Muller contra la todopoderosa Holanda de Jongbloed, Rep, Rensenbrink, Neeskens y Johan Cruyff. Gano Alemania 2-1 y la vi en casa de unos amigos en un pueblo de las costa de Lugo (Foz) donde pasaba los veranos con mi familia. También de ese mundial recuerdo a la selección de Zaire, que era la única selección africana del mundial (como ha evolucionado el futbol africano, que este mundial ha contado con 9 selecciones).
MIGUEL SANCHIZ (periodista de RTVE): «El primer Mundial que vi de verdad, el primero que viví con el corazón en la garganta, fue aquel en el que Iniesta nos regaló la primera estrella. Aún puedo sentir el silencio previo al gol, ese segundo suspendido en el aire en el que todo un país dejó de respirar. Recuerdo dónde estaba, quién tenía a mi lado, y cómo el mundo pareció detenerse cuando la pelota tocó la red. Sentí que algo íntimo y colectivo se mezclaba: mi propia historia y la historia de España. Era más que fútbol; era una especie de milagro compartido. Vi lágrimas en ojos que nunca habían llorado por deporte, abrazos entre desconocidos, gritos que salían de lo más hondo. Yo también grité, claro. Grité como si ese gol me perteneciera, como si hubiera estado allí, en el césped, empujando el balón con el alma. Desde entonces, cada vez que veo esa jugada, vuelvo a ser el mismo: un espectador emocionado, un hombre que vio nacer una estrella en el cielo de su país».
JAVIER DÍEZ (Walking Fútbol Rayo Majadahonda): «Mi primer Mundial fue el de 1970 que se celebró en México entre el 31 de mayo y el 21 de junio. Las ciudades de Ciudad de México, Puebla, León, Guadalajara y Toluca fueron las elegidas para distribuir los cinco estadios en los que se llevó a cabo el torneo. En cuartos de final Brasil se enfrentó a Perú (4-2) en un partido sin mucha complicación para los brasileños. Ante Uruguay en semifinales tuvieron que remontar el gol inicial de Cubila con 3 goles, 2 después del descanso. En la final ganaron 4-1 a Italia gracias a los goles de Pelé, Gerson, Jairzinho y Carlos Alberto. Brasil en aquellos años era superior a las demás selecciones. Pele marcaba la diferencia».
JUANMA CUETO (periodista de Telemadrid, aficionado majariego): «el primer Mundial que vi fue el de España 82, que fue un fracaso total. Lo ganó Italia en el Santiago Bernabéu, me acuerdo perfectamente de la final. Tengo algún recuerdo muy vago del Mundial 78 con Kempes en Argentina, pero yo era muy muy pequeñito ahí. A partir de España 1982 los mundiales me marcaron mucho pero fue aquí en España donde al ser la final en el Bernabéu, me acuerdo especialmente de Dino Zoff, que era el portero de Italia, levantando el trofeo allí en el palco del estadio. España fue una pena porque lo hizo mal, fue una decepción total».
MANU RAMOS, director de MJD Magazin: «El primer Mundial que viví en televisión fue el de Estados Unidos 1994, una experiencia grabada a fuego en un campamento de verano. Compartía el espacio con unos 80 niños frente a una televisión bastante rudimentaria, pero la atmósfera desbordaba una emoción colectiva inigualable. Aquella ilusión pronto se transformó en una profunda decepción durante el dramático cruce de cuartos contra Italia. En la memoria colectiva quedaron grabados dos momentos fatídicos: el clamoroso fallo de Julio Salinas que pudo cambiar el destino del partido y, sobre todo, la flagrante agresión de Mauro Tassotti a Luis Enrique. Su rostro ensangrentado se convirtió en el símbolo de nuestra rabia ante una injusticia que nos expulsó del torneo de la forma más cruel».
FEDERICO MARTÍNEZ UTRERA (profesor, escritor y concejal de «Vecinos por Majadahonda»): «Mi primer Mundial fue Alemania 1974, tenía 10 años y lo asocio a un libro más que a la TV, de la que no me acuerdo tanto. Se titulaba «El Mundial de Alemania 1974 (Historia)» y su autor era Pedro Escartín, árbitro, periodista y seleccionador. Luego supe que era una leyenda. Lo leí cien veces repasando alineaciones, resultados, goles, puntuando con lápiz a los jugadores… Quedó «pichichi» un polaco calvo llamado Lato y aunque la mayoría de los niños éramos del holandés Johan Cruiff, el Mundial lo ganó un tipo cuyo mote me hacía mucha gracia por asociarlo a lo escatológico: «torpedo» Muller. Los siguientes los he visto todos, pero solo alcanzo a recordar España 1982 contra Inglaterra, un aburrido 0-0, ya eliminados. Sobraban entradas y un primo mío me consiguió una en el lugar más alto del Bernabeu, donde los jugadores parecían hormigas. En Suráfrica 2010 la fatalidad casi me hunde: preparaba el partido en un pueblo de Almería 3 días antes pero llegada la hora no se veía la señal de Tele 5, que era quien lo retransmitía. Casi me da un infarto. Menos mal que me había anticipado una hora y logré cambiar de lugar a toda prisa, con mi madre muerta de risa por el dramatismo con que viví aquella locura».










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