

Por ultimo encontraban seguridad, lo mismo las ovejas que los pastores, dentro de esta hondonada, y reunían los rebaños más compactos en la oscuridad. El que está en el valle tiene la ventaja de ver mejor las siluetas, se asomen por la loma o cerro, que el que desde el cerro quiera percibir lo que pasa en el barranco. Esto es aplicable lo mismo a personas que animales. Por tanto, aquellos hombres no tenían nada de tontos, ya que poniendo en vigilancia a los enormes perros que siempre les acompañaban era muy difícil que les pudieran sorprender. Ni los ladrones de ganado ni los lobos, que habían venido siguiendo a distancia los rebaños esperando la oportunidad de atacarlos cuando estuvieran más tranquilos descansando. Todos sabemos que el lugar donde pernocta el ganado lanar se le llama “majada”: si a esto le añadimos la hondonada donde se concentraban, tenemos la solución de la palabra conjunta: Majadahonda. No en dos porciones con un espacio intercalado sino en un vocablo conjunto. Este es el nombre que dieron los primeros pobladores, y que aún perdura, a un hecho sencillo y natural como es el de la circunstancia de converger en un sitio determinado: la orografía del terreno, los caminos o “pasadas” que bifurcaban allí y las personas y el ganado que tuvieron que utilizar dicho sitio.


Toda la vida he dicho Majalahonda y ahora que sube el equipo a 2da división lo veo escrito y uppss es con D Majadahonda.
No, espera, el Rayo Majadahonda… no, no se le puede llamar Rayo a secas ?? (Biólogo y vendedor. Natación, fútbol. Enamorado de mi mujer y de mis hijos. Y de ? ? ?… Hay una solución mejor, búscala, aunque quizás sea más difícil.)
A CNWMajadahonda le gustó y retwitteó tu Tweet : El origen del nombre «Majadahonda»: Memorias de Crescencio Bustillo (siglo XX)