El próximo rival del Rayo Majadahonda es el Coria (domingo 25 de enero a las 17:00 horas, 275 km, 2,5 horas), que va tercero y le espera con un «llenazo» de 3.000 espectadores en el estadio La Isla de césped natural donde no ha ganado nadie: ha jugado 9 partidos con 6 victorias y 3 empates. Los cronistas deportivos de Cuenca dejaron las siguientes pinceladas del último partido de los rayistas con Guillermo Fernández, Yuya Yoshimura, Dani Plomer, Pol Prats, Ilies, Iñigo Ramos y Miguel Prieto como destacados

MANU RAMOS. El diario AS ha analizado la jornada del Grupo 5 de Segunda Federación y concluye: «Se escapa el Rayo Majadahonda en la tabla tras conquistar un trabajado triunfo frente al Conquense, firmado por Dani Plomer y el canterano Íñigo en el segundo tiempo. Aventaja ya en 7 puntos a un Sanse que no pudo pasar del empate en El Val de Alcalá. Del resto de perseguidores, sólo consiguió ganar el Coria en el Fernando Torres de Fuenlabrada, ambos tantos anotados en el tramo final por dos suplentes, Bautista y Adri Pérez. Solsona lideró la remontada del Orihuela en Valdebebas y se sitúa como máximo goleador con 10. Víctor Cea debutó con derrota como técnico del segundo filial blanco, tras la destitución de Joselu. El derbi de filiales canarios tuvo que aplazarse porque los grancanarios no pudieron aterrizar en la isla de Tenerife debido a fenómenos climatológicos adversos». Y es que el próximo rival del Rayo Majadahonda es el Coria (domingo 25 de enero a las 17:00 horas, 275 km, 2,5 horas), que va tercero y le espera con un «llenazo» de 3.000 espectadores en el estadio La Isla de césped natural donde no ha ganado nadie: ha jugado 9 partidos con 6 victorias y 3 empates. Los cronistas deportivos de Cuenca dejaron las siguientes pinceladas del último partido de los rayistas.

Manu Ramos

EL DEPORTE CONQUENSE. El Rayo Majadahonda impone su ley contra un Conquense que acabó con diez (2-0). Ambiente de lujo en el Cerro del Espino para un gran partido entre el Rayo Majadahonda, que maneja con mano de hierro el Grupo 5 de la Segunda RFEF, y un Unión Balompédica Conquense que buscaba ser el mejor de los aspirantes a noquear a un equipo aún invicto en su feudo. Para ello, no faltaron blanquinegros —en torno a 400 aficionadosllegados desde Cuenca y desde distintos puntos de la Comunidad de Madrid, aportando ambiente y colorido a las gradas. Pese a lo reluciente del envoltorio, la realidad golpeó pronto a la Balompédica. El Rayo Majadahonda demostró por qué lidera con solvencia la clasificación. El equipo de Guillermo Fernández sometió al Conquense desde el arranque, que apenas pudo responder con acciones aisladas a balón parado, donde Álvaro Sánchez tuvo que luchar cada balón aéreo frente a la zaga local. La pólvora fue local, con un Yuya Yoshimura muy activo ante su ex equipo, omnipresente por la zona central. Avisó Vidal con un disparo que tocó en un defensor, e Ilies estuvo cerca tras recibir de Yoshimura en el punto de penalti, cruzando en exceso. El Majadahonda insistía, especialmente con centros desde la derecha. Yuya puso un balón en el 25’ que Pol Prats remató desviado; después, Yoshimura cabeceó alto tras córner. Pol Prats volvió a probar desde fuera del área y Adri López respondió con seguridad. El guardameta blanquinegro apareció de nuevo ante un remate de Ilies, salvando los muebles.

El Rayo apretaba y la Balompédica resistía. La sensación era que el gol local era cuestión de tiempo. Yoshimura avisó con un golpeo de rosca al travesaño y, acto seguido, Plomer caracoleó en la frontal para soltar un obús ajustado al palo, imposible para Adri López: 1-0. El gol dio poso al choque y el Conquense se animó algo más, pero no hubo la reacción esperada. En el carrusel de cambios, Fernández introdujo a Iñigo Ramos, decisivo: en su primer balón, atacó el espacio, ganó línea de fondo, regateó entre dos defensores y cruzó al palo largo para un golazo que sentenciaba a poco más de diez minutos del final. Pudo ser aún peor: en el tramo final, un centro del Majadahonda impactó en Diego Rodríguez y se marchó fuera por poco. Un Rayo Majadahonda más líder (41 puntos, 7 más que la UD Sanse).

CMM MEDIA: El Conquense cae en casa del intratable líder Rayo Majadahonda. Tras una primera parte igualada, Dani Plomer abrió el marcador en el minuto 59′. Iñigo Ramos sentenció el encuentro con el segundo gol en el 76′. La expulsión de David Soto en el 83′ dejó a los de Rober Gutiérrez sin opciones de reacción. Con este resultado, el Conquense pierde otra oportunidad de oro para meterse en zona de playoff. VOCES DE CUENCA (Lucía Álvaro): El Rayo Majadahonda sentencia con dos goles a un competitivo Conquense en el Cerro del Espino. Dos acciones individuales de enorme calidad, firmadas por Dani Plomer (58′) e Íñigo Ramos (77′), daban la vuelta al marcador en la segunda mitad, decantando un encuentro (2-0) que hasta entonces había sido muy igualado gracias a un Conquense competitivo que, tal y como afirmó su entrenador no se ha sentido inferior al Majadahonda sobre el campo. Durante la primera mitad, la Balompédica ha sabido resistir el dominio territorial del equipo madrileño, cerrando bien espacios y compitiendo cada duelo ante un rival que no conoce la derrota como local en lo que va de competición. El descanso llegó con empate a cero y con la sensación de que el plan del míster del Conquense estaba funcionando en una épica gesta en la que si bien David no parecía vencer a Goliat, al menos podía contenerlo.

Tras el paso por vestuarios, el equipo de Rober Gutiérrez ha encontrado profundidad por las bandas y ha sabido generar peligro real sobre la portería de Miguel Prieto, especialmente en una clara ocasión de Álvaro Sánchez que acababa por embolsarse el cancerbero del conjunto majariego. Sin embargo, cuando mejor estaba el Conquense, apareció la calidad diferencial del líder. En el minuto 58, Plomer se sacó un derechazo espectacular desde la frontal, ajustado al palo izquierdo, imposible de detener para Adri López. A pesar de los esfuerzos del Conquense, el partido quedaba prácticamente sentenciado en el minuto 75, cuando Íñigo firmaba otra acción para enmarcar. El atacante del Rayo Majadahonda se marchaba de dos defensores en un palmo de terreno dentro del área y culminaba la jugada con un disparo potente que volvió a superar a Adri López. Dos goles de altísimo nivel que marcaron la diferencia. Con el pitido final del encuentro y dos goles a favor del Rayo Majadahonda, el conjunto majariego ha confirmado su condición de líder sólido e invicto en casa. A pesar del resultado, la UB Conquense ya se ha enfrentado al ‘hueso’ de la competición y puede regresar a casa con la cabeza alta y la sensación de haber competido bien Cerro del Espino.

EL DIGITAL DE CUENCA. El Conquense no pudo aguantar en casa del líder. Cayeron en casa del Rayo Majadahonda por 2-0. El Conquense salió al Cerro del Espino con la idea clara y el plan bien dibujado: orden, ayudas constantes y un bloque solidario para contener al líder, un Rayo Majadahonda que manda por ritmo y por pegada. Con el descanso asomando, cuando Ilies tuvo en sus botas la opción de romper el guion local. Tras el paso por vestuarios el partido cambió de marcha. El Rayo Majadahonda apretó, subió líneas y empezó a pisar área con más continuidad, impulsado por un Yuya especialmente inspirado en un escenario con carga emocional: jugaba ante un equipo que fue parte de su pasado. El japonés generó, amenazó y rozó el 1-0 en una acción de muchísimo peligro… y en otra que todavía retumbó más: un lanzamiento al larguero que avisó de lo que estaba por venir. Y lo que vino fue el zarpazo. El que no perdonó fue Plomer, que caracoleó en la frontal y soltó un disparo seco, ajustado al palo, un obús imposible para Adri López. El 1-0 premió la insistencia local y dejó al Conquense en la tesitura incómoda de tener que irse arriba sin perder el equilibrio que tan bien le había sostenido. Con ventaja, el líder se sintió a gusto. Administró el balón, eligió cuando acelerar y jugó por momentos “a placer”. Y cuando el Conquense buscaba el modo de reengancharse, llegó el golpe casi definitivo: Iñigo Ramos, en su primer balón, atacó el espacio con determinación y cruzó al palo largo para firmar un golazo a poco más de diez minutos del final. El 2-0 ya fue una losa.

LA TRIBUNA DE CUENCA (C. Artiaga). Un correcto Conquense no puede con el intratable líder. La Balompédica, que acaba con diez por la expulsión de David Soto, aguanta mientras puede frente a un gran Rayo Majadahonda, que acaba imponiendo su ley para vencer con claridad por 2-0. La visita se las prometía difíciles (casi imposibles) y así fue. Si acaso los más optimistas esperaban sacar algo positivo del partido en casa del líder, el intratable Rayo Majadajonda, que ya se ha puesto el traje de Primera RFEF. Los balompédicos aguantaron lo que aguantaron y mientras pudieron, pero su esfuerzo resultó estéril. Los madrileños son líderes por algo y aplicaron su ley para firmar un más que merecido 2-0. Pudo ser peor… El Conquense, al que no le dio para competir en igualdad de condiciones, debe marcharse con la cabeza alta porque, en la medida de sus posibilidades, lo intentó y estuvo más que correcto.

Las primeras ocasiones claras fueron propicias para los intereses del Rayo, que a punto estuvo de adelantarse en el marcador hasta en tres ocasiones antes del primer cuarto de hora. El Conquense se salvó de milagro. El balón fue casi en exclusiva de los majariegos. En el último cuarto de hora antes del descanso, el Rayo volvió a inquietar seriamente los intereses blanquinegros. Con todo, la más clara del enfrentamiento llegó en el 51′ y por mediación de un ex, Yuya. El nipón disparó libre de marca desde la frontal con esa zurda privilegiada que tiene y estrelló su estético disparo con rosca en el larguero. Tanto fue el cántaro a la fuente que, al final, se acabó rompiendo. En el 58′, después de muchos avisos, Plomer adelantó a los suyos con un disparo desde la frontal colocado al palo, cierto, pero ante el que reaccionó algo tarde el meta. El gol cayó como un jarro de agua fría para las filas balompédicas pero, a los puntos, hacía justicia con lo visto hasta ese momento. A partir de ahí, pasaron los minutos sin que unos ni otros dijeran demasiado, en un fútbol control total de los locales, que metieron cloroformo a la conducción del esférico, lógico, ya que se sentían cómodos al verse por delante en el marcador. El Rayo Majadahonda sentenció el duelo con un gol espectacular de Íñigo Ramos después de una maravillosa jugada personal en el área pequeña en la que dejó sentados a dos rivales y cruzó su disparo, haciéndolo imposible para Adri López. Con el 2-0 y una Balompédica ya perdida, David Soto se fue a la calle de la manera más tonta posible, con dos amarillas seguidas, una por agarrar a su rival antes de que se pusiera el balón en juego, y la otra por protestar esa misma acción. Así, con uno más, el Rayo se dedicó a contemporizar y a jugar a las cuatro esquinas para llevar la embarcación al puerto deseado y sumar un nuevo triunfo. Al final, un 2-0 claro y la sensación de que era imposible ganar, pues el rival era muy superior.

 

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