

El corresponsal de «Marca», Adrián Díaz Pomares (@AdrianDP93), escribe también que «con la eliminación del Real Madrid Castilla de la Fase de Ascenso a Segunda, a buen seguro que a varios de sus jugadores se les relacionará con equipos de la división de plata. Fidalgo, Cristo, De Frutos, Seoane, Javi Sánchez, Dani Gómez…». Y es El Desmarque el primero que se ha fijado en uno de ellos: «Oviedo y Sporting, atentos al futuro de Fidalgo: El Castilla no hizo bueno el 3-1 de la ida ante el Cartagena y cayó en el choque de vuelta del play off de ascenso a Segunda División disputado en tierras murcianas merced a dos tempraneros goles. De este modo, el filial del Real Madrid continuará la próxima temporada en la categoría de bronce del fútbol nacional, lo que podría provocar el salto de muchos de sus jugadores a un equipo de categoría superior. Uno de los que puede abandonar la casa blanca es Álvaro Fidalgo, cuyo nombre figura en la lista de futuribles del Real Oviedo y del Sporting de Gijón. Esta campaña se ha asentado en la medular del equipo que dirige Manolo Díaz, llegando a disputar 40 partidos, con cinco goles en su cuenta personal. Incluso llegó a debutar con el primer equipo del Real Madrid de la mano de Santiago Solari en la victoria por 6-1 ante la UD Melilla en el Santiago Bernabéu», recuerda El Desmarque.
Javier Asprón en ABC entrevista a Rodri, el futuro sustituto de Busquets en la selección. Merece la pena y además menciona su formación en Majadahonda, donde se formó y el club majariego tiene un 8% de su fichaje por un tercero, según contrato: ¿Cómo empezó a darle patadas a un balón? «En el colegio, en Villanueva de la Cañada (localidad al oeste de la Comunidad de Madrid). Allí jugué en mi primer equipo y, de ahí, di el salto al Rayo Majadahonda y a la cantera del Atlético de Madrid». Donde coincidió con Lucas y Theo… «Theo era un año más pequeño. Pero sí, siempre he estado con ellos». Ellos eran más traviesos que usted, ¿no es verdad? «Siempre han tenido un punto de locura. Pero me llevo genial con ellos. Nuestros padres se turnaban para llevarnos al entrenamiento. Es una relación de muchos años y la seguimos manteniendo». Tampoco se le ven tatuajes… «Nunca me han gustado. Me parecen feos». Lleva un coche de segunda mano, en Castellón vivía en una residencia de estudiantes y al volver a Madrid se ha ido a la casa familiar… Un chico austero. «Lo que digo es que hay que ser inteligente. La felicidad no la encuentras con estas cosas. Mi felicidad y mi satisfacción vienen por otras vías. Por estar bien rodeado, por sentirme a gusto con lo que hago… Luego, si tengo la capacidad para que mi vida sea más cómoda no voy a renunciar a ello. Simplemente los lujos no son algo que llenen mi día a día. Y no los practico», concluye la interesante entrevista.








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