Esther D.: «Nivel de vida medio-alto». Sargento: «¡Olé!». JJ Fernández: «En mi caso se bajará la media, tras instalarme en mi propia puerta un buzón de basuras y gracias a él tendré que hacer maniobras arriesgadas en sentido contrario para poder sacar mi coche de mi vado». Palomettis: «Igual pasa en mi calle, y el calor y mal olor tan tremendos que desprenden esos mausoleos metálicos en verano. ¡Ojalá los quiten!».

MARIANA BENITO. «¿Cuáles son los secretos de la longevidad de los ciudadanos de Majadahonda? Aire limpio, calidad de vida, hábitos saludables, envejecimiento activo… Un reportaje de La 1 de TVE«, señala una nota informativa del Equipo de Gobierno del PP en las redes sociales. Los comentarios en esa misma red social no se han hecho esperar, como la de Marina B: «Se vive bien. Si te esfuerzas un poco. Pero el entorno ayuda mucho. Ojalá lo cuidarán un poco más». Vic Frai: «Buen poder adquisitivo dice… se ha generalizado eso y parece que todos somos millonarios». Mami soltera: «Vivan los majariegos». Erbusta: «¿Que más se puede pedir? Que bajen los precios de las viviendas». Lady London: «¿Y el secreto para que las familias se queden en Majadahonda? Porque ni polideportivos ni instalaciones ni parques decentes, ni auditorios que puedan usar los colegios… una sola biblioteca…en fin, que pena lo que pudo haber sido y lo que está siendo, Ayuntamiento«.

Mariana Benito

OTROS VECINOS SE MANIFIESTAN DE LA SIGUIENTE MANERA: Esther D.: «Nivel de vida medio-alto». Palomettis: «Igual pasa en mi calle, y el calor y mal olor tan tremendos que desprenden esos mausoleos metálicos en verano. ¡Ojalá los quiten!». Cordilleranito: «Vaya los Majariegos». Sargento: «¡Olé!». Y por último JJ Fernández: «En mi caso se bajará la media, tras instalarme en mi propia puerta un buzón de basuras y gracias a él tendré que hacer maniobras arriesgadas en sentido contrario para poder sacar mi coche de mi vado». Además, la periodista Marina Ochoa de «The Objective» publica un reportaje sobre Majadahonda a propósito de la casa adquirida por el futbolista De Gea y la cantante Edurne, donde recuerda lo siguiente: «Majadahonda es una ciudad tranquila y cuidada, de calles amplias, zonas verdes y un ritmo de vida pausado que contrasta con el bullicio de Madrid, pese a estar a apenas unos minutos en coche. Tiene ese equilibrio tan buscado entre lo urbano y lo residencial: comercios, colegios, restaurantes y vida social, pero sin prisas ni aglomeraciones. Es un lugar donde la gente sale a pasear, a hacer deporte al aire libre o a sentarse en una terraza sin mirar el reloj. Todo funciona con cierta calma, con una sensación de orden y bienestar que define mucho su carácter».

Marina Ochoa

«EL ORIGEN DE MAJADAHONDA SE REMONTA A LA EDAD MEDIA, cuando era un pequeño núcleo agrícola dependiente de Madrid. Su nombre procede de majada (lugar donde se recogía el ganado) y honda, en referencia a una zona baja del terreno. Durante siglos fue un pueblo humilde, dedicado principalmente a la agricultura y la ganadería, con una población escasa y una vida muy sencilla. Uno de los episodios más destacados de su historia tuvo lugar durante la Guerra de la Independencia (1808–1814). En 1812, Majadahonda fue escenario de una batalla entre tropas españolas y francesas, un hecho que marcó profundamente la memoria local y que aún se recuerda como un símbolo de resistencia. El gran cambio llegó en la segunda mitad del siglo XX. Con el crecimiento de Madrid y la mejora de las comunicaciones, Majadahonda dejó de ser un pueblo agrícola para convertirse en una ciudad residencial. A partir de los años 70 y 80 experimentó un fuerte desarrollo urbano, atrayendo a familias de clase media y media-alta que buscaban tranquilidad cerca de la capital».

Marina B: «Se vive bien si te esfuerzas un poco pero el entorno ayuda mucho. Ojalá lo cuidarán un poco más». Vic F.: «Buen poder adquisitivo dice… parece que todos somos millonarios».

«SIN DUDA ALGUNA, LO QUE MÁS LLAMA LA ATENCIÓN es que la localidad tiene una de las calidades de vida más alta de todo Madrid. Las zonas verdes, como el Monte del Pilar, funcionan como pulmones naturales y espacios de ocio. Su tejido comercial y de servicios, con centros comerciales, pequeños negocios y una oferta gastronómica variada son otros de sus puntos fuertes. Además, el deporte, con instalaciones de alto nivel y el Rayo Majadahonda como emblema local. Su carácter residencial, con urbanizaciones, chalets y barrios bien planificados, se ha convertido en uno de sus grandes atractivos. La principal ventaja de Majadahonda es el equilibrio. Ofrece la tranquilidad de una ciudad ordenada y segura, sin renunciar a servicios, ocio y cercanía con Madrid. Es especialmente atractiva para familias, gracias a sus colegios, parques y ambiente seguro, pero también para profesionales que buscan calma tras la jornada laboral.

Mami soltera: «¡Vivan los majariegos!». Erbusta: «¿Que más se puede pedir? Que bajen los precios de las viviendas».

«A ESTO SE SUMA UN ENTORNO SOCIAL ESTABLE, buenas infraestructuras sanitarias y educativas, y una sensación general de bienestar. Majadahonda no es un lugar de grandes monumentos ni de turismo masivo, pero sí un ejemplo de ciudad pensada para vivir bien, con comodidad, privacidad y calidad. Si hablamos de su calidad de vida, Majadahonda es considerada desde hace años una de las ciudades con mayor calidad de vida de la Comunidad de Madrid, y no es una etiqueta casual. Esa percepción se construye a partir de muchos factores que, juntos, crean un entorno especialmente favorable para vivir. Uno de los pilares de esa alta calidad es su planificación urbana. Majadahonda ha crecido de forma ordenada, con barrios bien estructurados, calles amplias, zonas residenciales tranquilas y una presencia constante de espacios verdes. Lugares como el Monte del Pilar o los numerosos parques de barrio no solo embellecen la ciudad, sino que invitan a un estilo de vida activo y saludable».

Lady London: «¿Y el secreto para que las familias se queden en Majadahonda? Porque ni polideportivos ni instalaciones ni parques decentes, ni auditorios que puedan usar los colegios… una sola biblioteca…en fin, que pena lo que pudo haber sido y lo que está siendo, Ayuntamiento».

«LA SEGURIDAD ES OTRO ASPECTO CLAVE. Majadahonda mantiene índices de criminalidad bajos en comparación con otras zonas del área metropolitana, lo que genera una sensación de tranquilidad muy valorada, especialmente por familias. Es una ciudad donde se puede pasear, hacer deporte o dejar que los niños jueguen con relativa despreocupación. A esto se suma una excelente red de servicios. Cuenta con centros sanitarios de calidad, tanto públicos como privados, una amplia oferta de colegios e institutos —incluidos centros privados y concertados de prestigio— y unas instalaciones deportivas muy bien cuidadas. Todo está cerca, accesible y pensado para el día a día, lo que reduce desplazamientos y mejora la vida cotidiana. La ubicación es otro gran punto a favor. Majadahonda está lo suficientemente cerca de Madrid como para disfrutar de sus oportunidades laborales y culturales, pero lo bastante alejada como para evitar el estrés y la saturación del centro. Sus buenas conexiones por carretera y transporte público permiten moverse con facilidad sin renunciar a la calma residencial. También influye su perfil socioeconómico estable, que se traduce en barrios bien mantenidos, comercio local activo y una vida social equilibrada. No es una ciudad turística ni masificada; su ritmo es constante, previsible y cómodo, algo que muchas personas asocian directamente con bienestar», finaliza el reportaje.

 

Majadahonda Magazin