
Una espectacular chilena de Adri, un obus de Mata fuera del área y un disparo raso de Hoyos tras un tiralíneas de Tala sentenciaron un encuentro con dos estilos de juego muy diferentes: Calasaz Pozuelo muy tosco, con balones aéreos y dureza al atacar el balón, para sacar partido a su peso, fortaleza, altura y envergadura. Enfrente, unos majariegos que, sin haber hecho su mejor partido, supieron leerlo muy bien, sobre todo en la segunda parte, jugando con su tradicional toque y saliendo al contragolpe, su arma más letal. Pese a la diferencia de estatura y tonelaje, disputaron todos los balones en altura y divididos, no rehuyeron el regate y se dejaron la piel en un encuentro cuya victoria les sacaba del pozo y hundía a su rival en la ciénaga de la clasificación. Objetivo cumplido en un partido transcendental para los majariegos y pozueleros que se llevaron los visitantes.







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