
«Como señala Rosa Montero, ‘Nada’, leída hoy, sorprende por su modernidad. Por su absoluta carencia de sentimentalismo, pese a las atrocidades que relata. Por su estilo exacto, limpio, cortante como un cristal, y al mismo tiempo lleno de fuerza expresiva y originalidad poética. Y por sus personajes y sus temas. Joaquín Marco dijo que es «la primera novela femenina moderna en España». Se publicó en 1945 y se convirtió enseguida, junto a ‘La familia de Pascual Duarte‘ (1942) en texto de referencia de la renovación de la novela española de posguerra», señala la emisora en su noticia.
Sobre la autora: «Carmen Laforet nació en Barcelona en 1921 y murió en Majadahonda en 2004. Obtuvo el Premio Nadal por ‘Nada’ en 1944. Es autora también de ‘La isla y los demonios’ (1952), ‘La mujer nueva’ (1955) y ‘La insolación’ (1963), primera novela de la trilogía ‘Tres pasos fuera del tiempo’, cuyo segundo volumen, ‘Al volver la esquina’ se publicó en 2004. Rosa Montero dijo que «cuando Carmen Laforet escribió, a los 23 años, su asombrosa primera novela ‘Nada’, estaba sin duda tocada por la gracia. Aunque tal vez fuera más exacto decir por la desgracia, y no ya tocada, sino herida, partida, atravesada por un sufrimiento tan profundo y tan vasto que llegó a impregnar todo su universo. ‘Nada‘, como sucede casi siempre con las obras escritas por autores muy jóvenes, es una novela autobiográfica, de manera que el mundo atroz que describe Andrea, la protagonista y narradora, debe de estar muy cerca de la realidad vivida por Laforet, de una pesadilla marcada a sangre y lágrimas».
El mundo femenino invade la obra. Los hombres quedarán casi siempre desdibujados. En su vida universitaria sobresale Ena, personaje plano, idealizado, a la que se unirá su madre; mientras su novio y su padre quedan en un segundo plano. Pons, el otro compañero universitario de Andrea, le introducirá en un grupo masculino de ricos que juegan bohemios, trasfondo sin fuerza de un joven cobarde que no sabe lo que quiere. «Nada» abre el camino para que las protagonistas de la novela femenina se atrevan a desafinar». El mundo de la calle Aribau queda también absorbido por las mujeres: Angustias, Gloria, la abuelita, la criada. Solo Román parece ser la excepción: el único hombre con personalidad en la novela. Además, como señaló Carmen Martín Gaite, ‘Nada’ abre el camino para que las protagonistas de la novela femenina se atrevan a “desafinar, a instalarse en la marginación y a pensar desde ella”, concluye la SER.






Interesante, leí la novela cuando la galardonaron.
Luego, la he releido, seguramente que nuestra ministra de Igual Da, no la leyó todavia, y eso que es feminista y ministra.
En fin.
Hace años que la leí y me impresionó. Totalmente recomendable para cualquier persona aficionada a la lectura.